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Código Nucú / César Trujillo

Código Nucú / César Trujillo

Reconocimiento presidencial

En un video que circuló en las redes sociales, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un reconocimiento a Zoé Robledo a quien agradeció su esfuerzo al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El mensaje cae justo cuando el chiapaneco se ha mostrado con bajo perfil buscando que sean las autoridades de salud designadas quienes encabecen la emergencia provocada por el COVID-19.
Lo cierto es que el agradecimiento del mandatario se enfocó en la “dedicación de tiempo completo a las responsabilidades de su encargo”, lo cual debería ser siempre en todos y cada uno de los funcionarios.
Y aquí es necesario señalar que esta se da, ojo, justo cuando Zoé Robledo ha entendido que las actividades administrativas se imponen a cualquier distracción política o sueño a futuro, lo cual debe ser también siempre.
Sin embargo, hay algo que debe precisarse. Las palabras del Presidente, en las que destaca la dedicación y concentración en sus funciones como director general del IMSS, colocan a Zoé Robledo bajo el fuego de quienes en Chiapas, y en otras entidades federativas, lo consideran un rival a vencer por las razones que usted conoce y el futuro político que pudiera darse en el 2024. Ya verá de lo que le hablo.
Por ello creo que el mensaje de López Obrador es un arma de doble filo y como tal debe analizarse. Busca, como principio, enaltecer a uno de sus operadores en uno de los institutos que atraviesa una crisis fuerte. Y por otro, coloca, sin quererlo tal vez, al chiapaneco en la mira de muchos que están atentos a cada movimiento que se da y que les permite poder atacar y señalar sin temor alguno.
Pienso que a estas alturas Zoé Robledo sabe que el reconocimiento de López Obrador lo obliga a redoblar esfuerzos en el cumplimiento de sus funciones. Lo obliga, repito. Estará bajo escrutinio. Las miradas de aquellos que no comulgan con su cercanía al mandatario serán más agudas, más precisas y los comentarios más duros.
Esto, pues, le exige que no haya en su desempeño distracciones ni tiempo para el envanecimiento personal o profesional. Para nada debe ser así. De lo contrario, lógico es, vendrán contrastes con lo señalado por el mandatario.
Digo, todos sabemos que no son tiempos políticos ni de calenturas anticipadas, como muchos creen. Es, sí, tiempo de que la labor administrativa se alce infatigable, de que se muestre como una bandera de compromiso con los mexicanos y de que se muestre, con el trabajo y los resultados, que lo dicho podrá ser juzgado para bien o para mal. Ya vendrán los otros tiempos: para soñar o competir, por ejemplo.
Porque hay que decirlo, Zoé Robledo supo bajar bien ese balón lanzado como un piropo presidencial. Y lo supo hacer desde su posición como director del Seguro Social sin ponerse etiquetas. Fue lo justo.
Hizo bien en trasladar a los trabajadores de la institución el reconocimiento prodigado por AMLO. Porque es desde ese trabajo y desde ese espacio que cada elemento de la familia IMSS coloca su granito de arena, coloca los cimientos para poder hablar de un trabajo en conjunto y entender que sin ellos nada sería posible.
Mejor aún fue lo que hizo en llamar a los mexicanos a apoyar al personal de salud durante la contingencia por el COVID-19, a ser solidarios, empáticos, y sobre todo a mantenerse en casa en la medida de las posibilidades de cada uno: tomando en cuenta que hay quienes deben salir a buscar el pan todos los días.
Estos tiempos exigen responsabilidad y objetividad absoluta. Al menos de parte de los funcionarios debe ser así. La crisis que golpea al mundo entero lo demanda y no hay vuelta de hoja. No hay espacio para vanaglorias y etiquetas que puedan resultar contraproducentes y creo, nos guste o no, Zoé ha entendido eso hasta ahora. Quizá ello no agrada mucho. Quizá.
Hoy por hoy, considero que es necesario señalar que el IMSS (no se puede ignorar ni pasar por alto) se encuentra enfrentando una de las peores tormentas que la han azotado. El país resiste condiciones adversas de salud pública y económica, y los excesos del pasado están pasando facturas de muy alto costo, y faltan más.
Hoy quien dirige este barco es un chiapaneco que tiene el visto bueno del Presidente y la oportunidad de mostrar su capacidad en un espacio nada sencillo. Ya veremos.

Manjar

Salgo por la despensa. El taxista que me lleva me pregunta cómo me está tratando esta crisis. Le digo que no me puedo quejar de nada. Le baja volumen a su radio y me dice que Dios es bueno, que es una enorme bendición que me esté yendo bien, que hay gente que no tiene para comprar nada. Así es, le digo y guardo silencio. Mire por ejemplo acá en el taxi, comenta mientras menea la cabeza en forma negativa, ya sentimos el bajón. Los patrones siguen montados en sus mulas de que la cuenta debe mantenerse aunque les hemos pedido que nos echen la mano, que la situación está bien difícil. Por ejemplo, no me está preguntando, con usted llevo dos pasajes de las tres de la tarde que empecé (son las 4:45). A este ritmo si saco para la gasolina será mucho. Pero esperemos que esto pase pronto, que sea sólo hasta el 30 de abril como dijo el doctor ese del gobierno y que esto se recupere. De otra forma no sé cómo saldremos de esta, dice. Pido la parada, pago completo y me despido. Me bajo y me pongo gel en las manos, y espero, como él, que todo esto pase pronto porque no a todos la vida nos trata del mismo modo., no todos corremos la misma suerte #HistoriasdeCuarentena // “A los hombres, a las mujeres / que aguardan vivir sin soledad, / al espeso camaleón callado como el agua, / al aire arisco (es el aire un pájaro atrapado), / a los que duermen mientras sostengo mi vigilia, / a la mujer sentada en la plaza vendiendo su silencio. / En fin, diciendo ciertas cosas reales / en una lengua unánime, amorosa; / a los niños que sueñan en las frutas / y a los que cantan canciones sin palabras en las noches / compartiendo la muerte con la muerte, / los invito a la vida / como un muchacho que ofrece una manzana, / me doy fuego / para que pasen bien estos días de invierno. / Porque una mujer se acuesta a mi lado / y amo al mundo”. Juan Bañuelos. #ElPoema // La recomendación de hoy: el libro El café de los corazones rotos de Penelope Stokes y el disco Chemical Assault de Violator. // Recuerde no comprar mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

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