El secretario de Educación afirmó que la digitalización busca transparentar la información del sistema educativo, homologar datos y revisar en tiempo real padrones de personal, alumnos e infraestructura escolar
AquíNoticias Staff
La Secretaría de Educación de Chiapas avanza en la construcción de un nuevo sistema de digitalización para ordenar, transparentar y sistematizar la información institucional, informó el titular de la dependencia, Roger Mandujano Ayala.
El funcionario explicó que la prioridad será eficientar procesos, generar ahorros, reducir márgenes de discrecionalidad y aplicar criterios de justicia administrativa mediante el uso de nuevas herramientas tecnológicas.
Uno de los puntos centrales del sistema será el cruce permanente de información con la RENAPO, con el propósito de verificar padrones y evitar pagos indebidos.
“Estamos cruzando datos en tiempo real, mes con mes, con la RENAPO, con el objetivo de no hacer pagos indebidos, es decir, no hacer pagos a los muertos”, señaló Mandujano Ayala.
La frase, directa y poco usual en el lenguaje administrativo, sintetiza uno de los problemas que la digitalización busca atacar: padrones desactualizados, información dispersa y procesos que durante años pudieron abrir espacios a errores, duplicidades o pagos sin sustento.
Mandujano Ayala sostuvo que este trabajo se realiza “mes con mes” para garantizar una transparencia clara y avanzar hacia una gestión educativa basada en honestidad, justicia y tecnología.
El nuevo sistema también pretende homologar información en áreas sensibles de la Secretaría de Educación, entre ellas auditorías, becas, adeudos de interinos, supervisión, área jurídica, denuncias, comunicación y Reconocimientos de Validez Oficial de Estudios, conocidos como RVOES.
La plataforma se organizará sobre dos grandes dimensiones. La primera corresponde al capital humano, donde se integrará información sobre plazas, docentes, personal administrativo, alumnos, jerarquías y estructuras.
La segunda estará relacionada con la infraestructura educativa, que incluirá datos sobre centros escolares físicos y accesos de llegada, con el objetivo de contar con una radiografía más precisa del sistema educativo estatal.
El secretario planteó que su intención es dejar una base tecnológica que no dependa únicamente de una administración, sino que pueda ser utilizada y mejorada por quienes ocupen posteriormente la Secretaría de Educación.
“Yo intentaría dejar ese sello en la Secretaría de Educación para que cuando venga alguien más, después de mí, haga uso de estas herramientas”, expresó.
Mandujano Ayala agregó que el propósito es “poner un escaloncito” para que la siguiente persona al frente de la dependencia pueda mejorar el trabajo realizado.
“Esa es la nueva era de la educación en Chiapas”, afirmó.
La apuesta no es menor. En educación, la transparencia no se limita a publicar datos: implica que la información sea confiable, verificable y útil para tomar decisiones. Un padrón actualizado puede evitar pagos indebidos; una base clara de infraestructura puede orientar inversiones; y una plataforma homologada puede reducir tiempos, costos y trámites innecesarios.
El reto estará en que la digitalización no se quede como discurso técnico. Para tener impacto público, deberá traducirse en procesos más limpios, información accesible, mejores controles internos y una administración educativa capaz de rendir cuentas con datos y no solo con declaraciones.








