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El poema que nos cuestiona si somos de Tuxtla
Bisabuelos Ayala Vázquez ( De izquierda a derecha: Isabel (hija); Petrona Vázquez (madre), en sus brazos Rosario; Adelaido Ayala (padre), María (hija); Andrea (hija). La familia vivió en la 4a poniente y 8ª Norte, Barrio Colón, a dos cuadras de la iglesia del Niño de Atocha. Don Adelaido Ayala, fue el operador de la primera planta de luz eléctrica que hubo en Tuxtla Gutiérrez, que se instaló en la 5ª Norte y 1ª Oriente, así como el operador de la Radio Telefonía del Gobierno del Estado de Chiapas hasta aproximadamente 1952.

El poema que nos cuestiona si somos de Tuxtla

Este 11 de agosto, Tuxtla Gutiérrez cumple 129 años como capital de Chiapas

Sandra de los Santos / Aquínoticias

La tercera ola de la pandemia de COVID-19 silenció los festejos. Habrá una que otra actividad simbólica para que la festejada no se quede sin ser coronada. Tuxtla Gutiérrez cumple este 11 de agosto 129 años como capital de Chiapas.

Hace unos meses, una amiga me pidió que le ayudara a conseguir el poema “¿Qué si soy Tuxtleco? Del profesor Manuel de J. Martínez Vásquez, un docente se lo pidió a su hija en la escuela. Jamás había escuchado el poema y se lo pedí a varias personas que creí podrían tenerlo (¡Qué falta nos hace el Mtro. José Luis Castro Aguilar! que nos sacaba de cualquiera de estos apuros con su mente prodigiosa y todo su acervo).

La maestra Socorrito (Socorro Trejo Sirvent, Premio Chiapas) me hizo favor de enviarme el poema, que ahora les comparto a propósito de la fecha.

¿Qué si soy Tuxtleco?

Del Prof. Manuel de J. Martínez Vázquez

Preguntan si soy tuxtleco….

pues cómo no voy a ser

si arruyó a este chiapaneco

el Sabinal al nacer.

Soy feliz si me  coronan

en mi santo o cumpleaños

y mañanitas entonan

mis  amigos … mis hermanos.

Gozo estando en el mequé

haciendo joyózuctoc

con  varas de ziqueté

con chuy y cacajoyó…

Con buenas rajas de ocote

salgo a buscar el nucú;

Me pongo hacer papelotes

cuando hay frutos de mazú…

En las fiestas del Belén

se tomar ujpononó;

rojas  flores de chuquén

las corto por Tzequenó…

Admiro a los yomoetzè

cuando bailan a la virgen ,

les bailó el tonguyetzé,

que es otra danza aborigen,

Tamalitos con jocote

por Santa Cruz les invito,

les daré pictes de elote

de allá por El Brasilito….

La guitarra y el violín

se tocar en la jarana

que en Copoya y Juan Crispín

Les juro que no me ganan…

Se portar con mucho garbo

el típico nacamandoc;

tengo mis surcos de nardo

y un buen árbol de sospó.

Con gusto yo participo

en las fiestas de los barrios,

me llaman de San Jacinto,

de San Roque, del Calvario…

Los zuyuaetzé me divierten

con su disfraz dando saltos

al momento que arremeten

con sus curvos garabatos…

Y el carnaval yo lo gozo

preparando de a montones

con el chintuli oloroso

los vistosos cascarones…

Yo pido que pronto sea

socio, prioste o mayordomo

y si no llego a albacea

a mi grupo no perdono.

Me gustó ver a mi novia

de costal azul añil

que  ya ha pasado a la historia

como nagüilla y huipil…

Yo no falto a ensartaderas

de las que se hacen en mayo,

y así hago yo placentera

la vida que Dios me ha dado…

Yo soy de los Consospó,

y a boca llena lo digo,

quien niegue ser Tondopó

lo aborrezco… lo maldigo.

Mi mujer es Cunjamá,

mi suegro Pedro Megchún,

mi abuelo Nopinjamá,

que sabe hacer buen sapún.

Cada tuxtleco en sus venas

de zoque lleva un poquito ,

decirlo… no le da pena

cuando les baila el cachito.

Más hoy no podrán negar

que de esta tierra yo sea

un Tuxtleco a todo dar

y aquí estoy pa’ que me vean.

He compartido el texto con varias personas desde que lo tengo, ni una de ellas ha podido entenderlo en su totalidad. Algunas referencias también me son desconocidas.

En este poema, el profesor Manuel Martínez hace alusión a espacios, fiestas y la cotidianidad de Tuxtla. Habla del Sabinal, el río que atraviesa la ciudad. De costumbres que se continúan practicando como la coronación de cumpleaños, el festejo del “Belén”, las ensartas de flor de mayo,  y utiliza varias palabras en zoque como mequé: fiesta.

En el texto aborda la gastronomía de la capital como la tradición de comer tamales con jocote el día de la Santa Cruz y hace referencia de apellidos que siguen siendo comunes como: Tondopó, Cunjamá, Consospó y Megchún.

Se puede o no conocer todas las referencias que se hacen en el escrito,  y eso no significa una cédula de origen. La ciudad, al final del día, la construimos todas las personas todos los días. Larga y bella vida a la cumpleañera, que nos acoge.

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