Abril, mes de concientización de esta enfermedad, pone el foco en la detección oportuna, los factores de riesgo y los síntomas que suelen aparecer cuando el padecimiento ya está avanzado
AquíNoticias Staff
Abril es reconocido como el mes de concientización sobre el cáncer de esófago, una enfermedad que en México registró mil 433 nuevos casos y mil 271 defunciones durante 2022, de acuerdo con los datos difundidos en el marco de esta campaña de información pública.
El cáncer de esófago se desarrolla en el conducto muscular que conecta la garganta con el estómago y que permite el paso de los alimentos para su digestión. Este padecimiento puede surgir en cualquier parte del esófago y comienza en la capa interna de su pared, con posibilidad de crecer hacia las demás capas del órgano.
Existen dos tipos principales de cáncer de esófago. El primero es el carcinoma de células escamosas, que puede presentarse en cualquier zona del esófago y es más frecuente en la región del cuello. El segundo es el adenocarcinoma, localizado generalmente en el tercio inferior, en el área donde el esófago se une con el estómago.
La enfermedad es más común en hombres que en mujeres, y el mayor riesgo se concentra en personas de 65 años o más. A nivel mundial, durante 2022 se reportaron más de 500 mil nuevos casos, mientras que las defunciones ascendieron a 445 mil 391, lo que ubicó a este cáncer como el séptimo con más fallecimientos registrados en el mundo.
Especialistas advierten que la irritación crónica del esófago es uno de los factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. A ello se suman otros riesgos como el reflujo gastroesofágico, el tabaquismo, la obesidad, el consumo de bebidas alcohólicas, la costumbre de ingerir líquidos muy calientes de manera reiterada y una alimentación insuficiente en frutas y verduras.
Uno de los principales problemas de este padecimiento es que suele no presentar señales en sus primeras etapas. Sin embargo, entre los síntomas asociados se encuentran la dificultad para tragar, la pérdida de peso, el dolor, presión o ardor en el pecho, la acidez o indigestión constante, así como la tos o ronquera persistente.
La conmemoración de abril busca visibilizar esta enfermedad y reforzar la importancia de identificar factores de riesgo, atender síntomas persistentes y ampliar el conocimiento público sobre un cáncer que, en muchos casos, se detecta cuando ya se encuentra avanzado.








