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Mujeres al frente de batalla contra el coronavirus en Chiapas

Mujeres al frente de batalla contra el coronavirus en Chiapas

Con la convicción de ayudar en el combate de este virus, médicas, líderes de protección civil, enfermeras, epidemiólogas, entre muchos otros y otras trabajadoras de la salud se exponen cada día

Gely Pacheco / Voces Feministas

Fue hace un par de meses que escuchábamos noticias sobre un virus que aquejaba a la población en Wuhan, China, el cual los mantuvo en un confinamiento obligatorio por varias semanas. Después supimos de la expansión de este virus por el resto de Asia y Europa. Ver estas noticias en las redes sociales o en la televisión, nos mortificaba debido a las personas que fallecían a causa de esta enfermad, se nos hacía tan lejano que llegara a México y América. Hasta que se registró a la primera persona contagiada y el primer fallecimiento. Posteriormente, el día 23 de marzo, iniciaría el cambio de nuestra normalidad a la que estábamos acostumbradas.
A este cambio de normalidad la conoceríamos bajo el nombre de ‘’Jornada Nacional de Sana Distancia’’ basada principalmente en el distanciamiento social. Con una serie de medidas no farmacéuticas a la que no solemos estar totalmente acostumbradas: como el lavarnos las manos más de veinte veces al día, usar cubrebocas, usar lentes para protegernos los ojos, tratar de usar lo menos posible accesorios, usar gel anti-bacterial y el distanciamiento social que se basa en mantenernos en casa lo más posible. Estas medidas están destinadas a la contención de la pandemia de la enfermedad por coronavirus que actualmente ha cobrado la vida de casi 400 mil personas en el mundo, más de 13 mil en México y 158 defunciones en Chiapas.
En esta batalla tenemos en primera fila a mujeres especialistas en la materia, que luchan día a día más de 12 horas para atender esta emergencia sanitaria. Mujeres que son hijas, madres y algunas de ellas esposas. Ellas son epidemiólogas, médicas, doctoras que han tenido que tomar medidas especiales para el cuidado de sus familias. Aquí la experiencia de siete servidoras públicas que están al frente de batalla:

Mtra. Adriana Gómez Bustamante

Es Química Farmacobióloga egresada del Universidad Benemérita de Puebla cuenta con una maestría en Ciencias de la Salud con formación en Epidemiologia. Le encanta el trabajo en el área de la salud, “siempre tuve esa inclinación, es perfil durante mis estudios básicos, me encantaba las ciencias naturales’’. Ella no se veía como una biología ni sentía que cumpliera con el perfil de médica por lo que a muy temprana edad logro visualizar, investigando las carreras:
‘’Definitivamente es una elección que nunca cambiaria’’.
Actualmente tiene 47 años de edad. Se encuentra separada y es madre de dos hijas. Una de 14 y una de 19 años. “Afortunadamente ellas conocen mi trabajo saben que siempre ha sido desgastante en el sentido de que cuando hay un brote de una enfermedad esto requiere mucho más de mi tiempo’’. Una cuestión que logra equilibrar a base de mucha comunicación y solidaridad entre las tres.
Desde hace tres meses vive una jornada de trabajo extenuante pues debe estar pendiente con lo que sucede en torno al COVID 19. “Es un virus que no conocíamos desde nivel federal nos proporcionar la metodología, a partir de allí tuvimos jornadas de capacitación al personal así como hacer nuestro plan de contingencia’’. Viven un estrés permanente de dar resultados en tiempo y forma, además de estar pendientes de tener los insumos suficientes para darle la mejor atención a los pacientes.
Lo más duro que le ha tocado enfrentar en esta pandemia es la tristeza de tener que ver cómo conocidos o compañeros de trabajo llegan a enfermar, pero el trabajo tiene que continuar y seguir adelante para atender a la población. La Dra. Gómez Bustamante llega como directora por dos años al Laboratorio Estatal de la Secretaría de Salud del Estado de Chiapas en 1998 cuando se inauguró, posteriormente se queda laborando ahí el resto de los años y es hasta el 2007 que le invitan nuevamente a participar en la Dirección del Laboratorio Estatal. Hasta la fecha con un gran esfuerzo y orgullo, junto a un gran equipo muy fuerte detrás de ella, entre químicas/os, técnicas/os, personal administrativo que se dedican en cuerpo y alma de atender la pandemia actualmente.
Es importante resaltar que este Laboratorio Estatal tiene el primer lugar nacional durante más de diez años comparado con los estándares de servicios de los demás laboratorios estatales y se encuentra certificado con el ISO 9000 desde el 2012.

Dra. Martha Lilí Hernández González

La Dra. Lilí tiene treinta años de edad, ahora está en juego su vida y viviendo con un miedo permanente pues se encuentra trabajando en el Hospital de Las Culturas en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, anteriormente se encontraba en la Clínica COVID del mismo municipio. Su horario de trabajo es pesado pues son 12 horas de trabajo diario, una semana trabaja de 8 de la mañana a 8 de a noche y la siguiente semana de 8 de la noche a 8 de la mañana.
“Me ha tocado ver muchas situaciones desgarradoras, todos los días amanezco pensando si no tengo los síntomas, es algo extraño a pesar de que alguna mamera somos preparados y preparadas a lo largo de nuestra profesión a situaciones complejas. Ha sido muy difícil adaptarnos con mi madre y mi padre quienes al inicio me decían que lo pensara bien porque no era necesario irme. Pero yo así lo consideré porque si decidí estudiar la carrera de medicina fue para ayudar a las demás personas’’.
Tiene dos meses y medio que no ve a nadie de mi familia. Toda la comunicación ha sido por vía telefónica. Al llegar al hospital tiene que usar un traje completo tipo overol, cubrebocas, gorro y botas. Estar muy bien protegida, aunque es muy fatigante estar con el traje. Sin lugar a dudas, lo más duro que le está tocando vivir es el fallecimiento de pacientes que han atendido y que no logran sobrevivir, tener que darle las noticias a sus familiares quienes guardan su confianza en las y los médicos.
Estudió la licenciatura en medicina en dos partes, inició en la Universidad del Valle de México (UVM) en la ciudad de Querétaro para finalizarla en la Universidad Salazar Narváez en Tuxtla Gutiérrez. Ahora realizó un master en medicina estética en una universidad de Barcelona. Se decidió por esta carrera porque desde que tiene memoria ha sido de su agrado, ‘’creo que no hay otra carrera que llenara todos esos aspectos de satisfacción. Las ganas de querer ayudar a la gente, se me hace la carrera mas interesante por todo lo que hay que leer y vivir. Esta cerrera nunca se termina’’. Durante su carrera estuvo estudiando los fines de semana como paramédico por parte de la Cruz Roja donde forjó muchas amistades. Hace poco se enteró del fallecimiento de unos de sus compañeros que en su momento brindó sus conocimientos para la formación de muchos paramédicos que hoy siguen laborando en Tuxtla Gutiérrez.

Mtra. Elizabeth Hernández Borges

Se convirtió en la primera mujer en tomar las riendas de la Secretaria de Protección Civil en la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez en el 2015. Actualmente tiene 48 años de edad, es madre de una hija, un hijo y cuatro perros rescatados de la calle. Es egresada de la licenciatura en Administración de Empresas por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Cuenta con una maestría en Administración y actualmente cursa el doctorado en Gestión de Riesgos en la Escuela de Protección Civil del Estado de Chiapas. Llegó a la Administración Pública cuando tenía 8 años en el año de 1989 pero la vida la llevó a acercarse a la protección civil en 1994, en ese año recordaremos que hubo un movimiento armado llamado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). En ese mismo año, por azares del destino le ofrecieron estar a cargo de una oficina de comunicación, lo que en aquel entonces era la Unidad Estatal de Protección Civil en el que estuvo del 94 al 95. Terminó su carrera y se abocó a su profesión. Sin embargo, siempre ha estado relacionada al servicio de la ciudadanía, en el 2000 ingresa a la Coordinación de Comunicación Social, ese mismo año en el que el Estado sufrió los embates del huracán Stan, por lo que le tocó apoyar a la ciudadanía en Tapachula.
En el año 2010 cuando finaliza su maestría, le ofrecen un empleo en la recién creada Secretaría de Protección Civil del Estado de Chiapas, con sus antecedentes de experiencia entra con una plaza de analista. Ahí empieza a conocer sobre la gestión de riesgos.
‘’Si no tienes vocación de servicio, el trabajo lo veras como una carga, en protección Civil, la mayoría disfrutamos lo que hacemos’’.
Ha sido complicado el tema de la familia y la pandemia, tomamos medidas dentro de la casa para hacer los filtros. Arriesgando a que tuvieran un contagio comunitario.Tiene un mes que no ve a su mamá, solo la llama por teléfono; lo que más le ha afectado es no verla, pues es hija única. Le hace el súper y se las deja en la puerta, esa es la parte que le duele. Su hija le ha pedido que no vaya a trabajar pues no entiende que es necesario. “Su esposo me apoya muchísimo, ayer tuve un día muy pesado, me espero, me hizo un masaje y un té’’.

Dra. Leticia Jarquin Estrada

Actualmente tiene 62 años de edad, es madre y abuela de dos nietos. Ha hecho una carrera de veinticuatro años en la Administración Pública. Desde niña soñó con ser médica, ‘’es algo que soñé desde que nací, la vida me sonrió, pude ejercer la medicina y posteriormente la salud pública’’. Estudió en la ciudad de Veracruz la licenciatura en medicina en la Facultad ‘’Miguel Alemán Valdez’’ de la Universidad Veracruzana. La especialidad en Salud Pública en el Instituto de Salud Pública de la Universidad Veracruzana en la ciudad de Xalapa. Ingresó a la Secretaría de Salud del Estado de Chiapas en el año de 1996 como Directora de un Centro de Salud en Juárez, Chiapas, dependiente de la Jurisdicción Sanitaria No. 5. Posteriormente en Tuxtla Gutiérrez, ocupó la Jefatura de Departamento de Epidemiología. En el año 2000 es invita a estar en el cargo de Jefa de Departamento de Epidemiología
‘’Actualmente, su hija se encuentra casa y vive con su propia familia por lo que me dedico al 100 por ciento a atender el tema del coronavirus’’, al salir fuera de casa y al regresar, toma todas las medidas preventivas que ya todas conocemos como el lavado de manos constantemente, el uso del gel antibacterial, no acudir a lugares concurridos, usar cubrebocas y guardar la sana distancia.

Mtra. Guadalupe Alfaro Zebadúa

Actualmente es Secretaria de Salud Municipal en Tuxtla Gutiérrez. Decidió estudiar medicina porque su papá era salubrista y desde pequeña le llamaba la atención lo que él hacía en el campo, por ello, ingresó a la Universidad Salazar Narváez para estudiar la licenciatura en medicina. Cuenta con una maestría en Ciencias Forense y una maestría en Salud Pública por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Llegó a la Administración Pública en el año 2000 a la Secretaría de Salud del Estado en el que era encargada de una Unidad Médica Móvil que iba a los ejidos del municipio de Chiapa de Corzo para brindar atención médica. Posteriormente fue supervisora de zona en la Jurisdicción Sanitaria No. 1 en Ocozocoautla. Después ingresó como subdirectora de Gestión Médica del Seguro Popular del Estado. Y en el plano municipal fue directora de la clínica de Diagnóstico de la Mujer Oriente en el que ha trabajado desde hace muchos años en la detección oportuna del cáncer de mama y cérvico-uterino
Es madre de tres hijas, por lo que menciona ‘’Es difícil porque quisiera estar uno con las hijas, principalmente con la más pequeña que tiene 8 años, a veces cuando llego en las noches pues quiere estar cerca de su mamá, he hablado mucho con ellas, anhelan su tiempo. He tomado medidas como el tener que aislarme en una habitación para no estar con ellas, como mamá me resulta bastante complejo porque quieren abrazarte y besarte’’.
Su hija más chica dice que es su heroína porque está luchando contra el virus. Ha sido difícil para ellas porque han estado encerradas todo el día, siempre esta esa sensación de angustia porque cambió sus hábitos de familia.

Dra. Margarita Aguilar Ruiz

Por muchos años ha servido como médica especialista en salud pública, su labor ha sido prácticamente en comunidades rurales, indígenas, con mujeres vulneradas por enfermedades ligadas a la discriminación de género (como el VIH/SIDA), étnica, sociocultural, militancia, entre otros. Fue Oficial de Cooperación Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Chiapas. En el 2018, recibió un reconocimiento a su trayectoria profesional por estos organizamos por diez años de servicio en Chiapas. Actualmente es directora de Protección contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud del Estado de Chiapas. Ha escrito diversos libros bajo los títulos de ‘’Rosario: el rostro femenino del SIDA’’, ‘’Con la fe erosionada”, “La casa de los Cipreses”, “Rosas sin cáliz”, “Desarraigada”, “Acordes de Espinas” y “Balam antsetik”.

Dra. Claudia Nolasco

Estudió la licenciatura en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), cuenta con dos maestrías; una en Salud Pública por la misma universidad y la otra en la Universidad Salazar Narváez en Administración de Servicios de Salud. Llegó a la Administración Pública en el año del 20001 por medio de la Secretaría de Salud del Estado de Chiapas. Para el 2009 se encontraba laborando en el área de epidemiología. Anteriormente había estado en la Jurisdicción Sanitaria de Tonalá y de Tuxtla Gutiérrez. En ese mismo año, le toca ser Coordinadora de Vigilancia Epidemiologica por la pandemia de la Influenza.
La vida la llevó por el camino de la medicina por una cuestión familiar, pues por parte de su familia materna, tenía familiares que eran médicos. Desde muy niña se encontró muy cercana a sus tíos, a quienes les ayudaba:
“Me gusta mucho ayudar, me gusta esa parte de la medicina de ayudar a los demás a estar mejor.
La Dra. Nolasco, actualmente tiene 44 años, se encuentra casada desde hace siete años. Lidiar con el tema de ser profesionista con el de la pandemia, a veces suele ser complejo. Sin embargo, trata de agotar los tiempos para darle lo justo a su familia. Lo que también implica menos tiempo de descanso. ‘’Tengo la ventaja que mi esposo se acopla mucho a esta parte porque él también trabaja en el ámbito de la salud, por lo que nos comprendemos en nuestros tiempos’’.

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