Que mas pue… / Carlos Coutiño

Herencia ideológica

Sin duda, el mundo tiene que cambiar para ser mejor, sin embargo; pareciera que es todo lo contrario, la enseñanza de los grandes hombres y mujeres de la ciencia, se está quedando al margen, que si hoy decidieran hablar, sin duda, se sentirían decepcionados de la mayor parte de los seres humanos.
Vivimos momentos en que es para Ripley, todo se confunde, se busca cambiar de tajo la verdad por la ideología, nunca algo así, se había visto pienso en los 20 siglos que hemos estado e incluso habría que ver, lo siglos antes de Cristo, pudo pensarse como ahora.
Hoy se dice virgen a los hombres, cuando estos son castos; la virginidad está en la mujer porque inmiscuye el himen; decimos te lo prometo, cuando en realidad quieren decir te lo aseguro, es decir, te prometo que ese gol de Lionel Messi fue espectacular; como puede prometerse algo y asegurar lo que ya pasó.
Pero hay más, Humberto Javier Herazo Benitez, indica que vivimos en una época donde quieren que los sacerdotes se casen y que los casados se divorcien. Encontrar el amor de tu vida cada tres meses es admirable, cumplir bodas de plata es considerado la estupidez más grande de tu vida.
Una madre presta más atención a su celular que al crecimiento social y educativo de su hijo, quieren ver las tendencias como si eso implicara educación y ganancias en realidad, más allá de los valores propios y de lo que ahora se da en llamar Derechos Humanos.
Quieren que los heterosexuales tengan relaciones sin compromiso, pero que los homosexuales se casen en la iglesia; que las mujeres se vistan como hombres y asuman papeles masculinos y que los hombres se conviertan en «frágiles» como mujeres.
Un niño con sólo cinco o seis años de vida tiene derecho a decidir si vive con su padre o madre o con quién decida el juez familiar por el resto de su vida, pero un joven de veinte años no puede responder por sus actos.
Javier Herazo, amplía y subraya que no hay turnos para los pacientes en los hospitales, pero hay incentivos y patrocinio para quien quiere hacer cambio de sexo o abortar, hay un acompañamiento psicológico para corregir a los hijos, cuando la disciplina familiar es perseguida por la ley para preservar los valores familiares.
Pero hay más, se coincide en que estar a favor de la familia y la religión es dictadura, pero orinar sobre los crucifijos o defecar en la puerta de las Iglesias es libertad de expresión; como pedir respeto cuando se da lo contrario.
Ser delincuente es un privilegio, mientras un ciudadano que protege su vida y sus bienes es castigado por la «justicia» por exceso en la legítima defensa. Trabajar honradamente es sinónimo de estupidez y debilidad, mientras robar impunemente como representante de los ciudadanos es aplaudido y ovacionado.
Que es lo que viene, que es lo que sigue, en que momento empezó esta aberrante acción de ideologías, donde se da importancia a la robótica y se desplaza al humano; pero hay que dejar en claro todo, todos somos seres humanos, todos tenemos derechos y obligaciones, en este mundo, tanto vale el católico como el judío y el budista, tanto vale el homosexual como el heterosexual, el hombre y la mujer, el niño y el anciano, el científico como el campesino e indígena.
Cuando se entienda que todo tiene una razón de ser y que el respeto es lo más valioso, entonces las cosas se empezarán a componer, mientras se siga embruteciendo al humano, aparecerán ideas ridículas, que terminarán por acabar con ellos mismos.

Septiembre

Más allá de la economía que genera las fiestas patrias, habrá que pensar, la perdida pero del nacionalismo, y no es por una expresión de viva México cabrones, sino del significado que esto implica, la defensa de su historia, soberanía, de la vida de los nacidos en la tierra que conforma las 32 entidades ahora federadas.
¿Quiénes somos los mexicanos? que decidimos matarnos unos a otros, donde está esa parte del orgullo mexicano, que queda de aquellos guerreros y auténticos ciudadanos, que pasó como todos quienes decían ser de una sola patria.
Es increíble ver como se mata por pasión a los propios hermanos de tierra y se ama a los extranjeros, cuanta fuga de cerebros, si bien es cierto por culpa del gobierno, también es cierto que no se hace nada por regresar y apoyar a quienes se quedan.
El nacionalismo no es la playera verde del equipo, ni un tequila, menos el decirse narcotraficante; eso no es México, nuestro país, es esa gente llamada Azteca, Mayas, Olmecas, chichimecas, Tlaxcaltecas, Zapotecas, entre muchos más, esas tierras de grandes personajes.
Con la llegada de los españoles y esclavos, nació la Nueva España, con Miguel Antonio Gregorio Hidalgo y Costilla Gallaga, nació Méjico, si con jota, para luego cambiarlo a la equis, poco a poco se fue transformando, para bien, hasta que las condiciones cambiaron y cambiaron todos.
México pues, es la coincidencia de la identidad indígena y española, hoy existe el sincretismo religioso, lenguas maternas y originarias, el español, todo se conjunta para tener lo que hoy es esta nación.
De acuerdo con el documento Los mexicanos que nos dio el mundo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) «históricamente México ha sido y es una nación multicultural; la presencia de numerosas etnias desde antes de la conquista y su preservación durante la colonia (no obstante la desaparición de algunas), y hasta nuestros días, es sinónimo de la riqueza étnica y multicultural que aún posee el país».
Pero Chiapas, siempre se coserá aparte, Somos el estado que engrandeció más a México, que ha hecho quizá lo que otros no han querido o podido, por eso el sur, si es la entrada de todo, pero nunca menos que el resto de la República Mexicana, este país perdió mucho territorio en el norte, pero ganó más con la anexión de Chiapas.

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