¿Sera que soy feminista? Una segunda oportunidad

El libro de Alma Guillermoprieto es un ensayo personal en el que habla sobre su propio feminismo

Sandra de los Santos / Aquínoticias

Desde que supe que Alma Guillermoprieto había escrito un libro sobre feminismo me apresuré a conseguirlo. Fue editado por Literatura Random House apenas el año pasado. La periodista y escritora mexicana es de mis autoras favoritas, y que el motivo de su libro fuera un tema que es para mí de gran interés tenía toda mi atención.

Adquirí el libro en digital (últimamente solo leo en ese formato) y empecé a leerlo, caso contrario a lo que regularmente me sucede con los libros de Alma Guillermoprieto, este no me cautivó desde la primera línea. Esperaba más. Me quedé con la impresión de que había abordado un tema por pedido, es decir, que sus editores le habían solicitado escribir sobre ello y que lo hizo más por compromiso que convicción. Pensé que no hacía un aporte al debate o los procesos de los feminismos, y que era en extremo personal (viniendo el comentario de mí resulta hasta paradójico que eso me incomodara).

Hablé con un par de personas sobre el libro, una de ellas lo había leído y otras dos no, cuando expuse mis inquietudes me di cuenta que era necesario releer el texto, que precisamente lo que no me había gustado era tal vez su gran aportación.

Alma Guillermoprieto tiene 70 años, en su mismo texto expone que ella no es militante feminista, nunca había escrito sobre el tema y tenía tiempo sin leer sobre ello. El ensayo es personal y profundamente reflexivo, parte de su propia historia y cuenta la de otras mujeres con las que se ha encontrado desde su oficio como reportera para hablar de su propio feminismo.

Es evidente que la autora hace un planteamiento de una mujer crítica de 70 años  que se crío en una sociedad machista y que veía cosas que no le gustaban, pero no les puso nombre y no las había reflexionado. Su postura para algunas corrientes feministas podría resultar demasiado ligera, y talvez por eso ella misma se hace la pregunta ¿Será que soy feminista?

En la segunda lectura, aprecié más su honestidad para escribir sobre algo que le inquieta, también me pude dar cuenta que es necesario escuchar diferentes voces y hacerse distintas preguntas sobre nuestro autoreconocimiento como feministas, pero sobre todo escuchar a las otras, plantearnos desde dónde hablan y cómo ven el movimiento. No con el afán de juzgar, sino de entender.

Lo que siempre he apreciado de la autora es su estilo, tanto en la primera como segunda lectura me gusto su forma ligera de escribir, cómo pide prestado recursos de la literatura y también del periodismo para hablar. ¡Qué bueno que me di la oportunidad de leerlo por segunda ocasión!

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *