Tuxtla celebrará a su Santo Patrono entre flores, devoción y memoria ancestral

La capital chiapaneca alista la fiesta de San Marcos Evangelista con ofrendas florales, tradición zoque y fervor popular, en una celebración que une identidad, fe católica y memoria comunitaria

Primer Plano Magazine / Noé Juan Farrera Garzón

Cada 25 de abril, Tuxtla Gutiérrez reafirma una de sus celebraciones más significativas: la festividad en honor a San Marcos Evangelista, reconocido como el Santo Patrono de la fe católica de la capital chiapaneca. La jornada se vive con fervor religioso y una profunda participación popular que, año con año, convoca a decenas de familias tuxtlecas en torno a sus tradiciones.

Desde tempranas horas, fieles se congregan en la Catedral de San Marcos, recinto emblemático donde se resguarda la imagen del santo. En un acto cargado de simbolismo, la figura de San Marcos es coronada con ofrendas florales, gesto que refleja la devoción colectiva y el arraigo de esta tradición.

Destaca también la realización de la ensarta de flor de mayo, una práctica de origen zoque en la que se elaboran largas guirnaldas que posteriormente son ofrecidas al santo, integrando así el trabajo comunitario con la expresión espiritual.

Más allá de lo religioso, esta festividad invita a reflexionar sobre el profundo sincretismo cultural que define a la región. Antes de la llegada del catolicismo, los pueblos zoques celebraban de acuerdo con su cosmovisión, en estrecha relación con la madre tierra, los ciclos naturales y los elementos que daban sentido a su existencia. Con el paso del tiempo, estas prácticas no desaparecieron, sino que se transformaron y se integraron a la veneración de los Santos Patronos, generando una identidad única donde lo ancestral y lo religioso conviven en una misma celebración.

La imagen de San Marcos, representado junto a un león alado —símbolo de fuerza espiritual y de la elevación de su palabra—, no solo adorna la catedral, sino que se convierte en un referente visual y cultural para la ciudad. Esta iconografía refuerza el sentido de protección y guía que los creyentes atribuyen a su santo patrono.

Si bien Tuxtla Gutiérrez destaca por la relevancia de esta festividad en el sureste mexicano, San Marcos también es honrado en otras regiones del país. En Aguascalientes, por ejemplo, se celebra la tradicional Feria Nacional de San Marcos, una de las más importantes de México, donde lo religioso se fusiona con actividades culturales, exposiciones y entretenimiento masivo. De igual forma, en comunidades de Oaxaca, como San Marcos Tlapazola, se mantienen vivas danzas y rituales que reflejan la riqueza de sus raíces indígenas.

Así, la celebración de San Marcos en Tuxtla Gutiérrez no solo es una manifestación de fe, sino también un testimonio vivo de la historia, la identidad y la continuidad cultural de un pueblo que ha sabido preservar sus tradiciones a través del tiempo.

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