Esófago, estómago y colorrectal concentran miles de diagnósticos y muertes cada año; especialistas llaman a observar síntomas persistentes y acudir a revisión médica oportuna
AquíNoticias Staff
En México, los cánceres de esófago, estómago y colorrectal afectaron a más de 27 mil personas durante 2022, de acuerdo con cifras de GLOBOCAN retomadas en el material informativo. El cáncer colorrectal se ubicó como el tercer tipo de cáncer más frecuente en el país, con 16 mil 082 nuevos casos ese año.
El dato obliga a mirar hacia una zona del cuerpo que muchas veces solo recibe atención cuando el malestar ya alteró la vida cotidiana: el sistema digestivo. Su función es convertir los alimentos en nutrientes que el cuerpo utiliza como energía, crecimiento y reparación celular, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos.
El problema es que algunos cánceres digestivos pueden avanzar con síntomas poco claros o confundirse con molestias comunes. Por eso, la detección oportuna se vuelve una pieza central: permite identificar alteraciones en etapas iniciales, cuando el tratamiento puede tener mejores posibilidades de atención médica.
El cáncer de esófago puede desarrollarse en el conducto muscular que conecta la garganta con el estómago. Entre los factores de riesgo descritos por Mayo Clinic se encuentran el reflujo gastroesofágico, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el reflujo biliar, la ingesta frecuente de líquidos muy calientes y una dieta baja en frutas y verduras.
Sus señales de alerta pueden incluir dificultad para tragar, acidez persistente o dolor y ardor en el pecho. En México, durante 2022 se diagnosticaron mil 433 nuevos casos y se registraron mil 271 defunciones asociadas a este tipo de cáncer.
El cáncer de estómago se origina por el crecimiento anormal de células en este órgano, encargado de descomponer y digerir los alimentos. Mayo Clinic identifica entre sus posibles factores de riesgo la infección estomacal, el reflujo ácido persistente y el consumo elevado de alimentos salados.
Este cáncer puede manifestarse con dolor abdominal, indigestión, náuseas, vómito, hinchazón después de comer o sensación de saciedad temprana. En 2022, México registró 9 mil 516 nuevos casos y 7 mil 226 defunciones por cáncer de estómago.
El cáncer colorrectal puede originarse en el colon o en el recto, con frecuencia a partir de pólipos que se forman en el revestimiento interno. Entre los factores de riesgo se encuentran enfermedades inflamatorias intestinales, síndromes hereditarios como Lynch o poliposis adenomatosa familiar, falta de actividad física y dietas bajas en fibra y altas en grasas.
Entre sus signos de alerta están los cambios persistentes en los hábitos intestinales, diarrea o estreñimiento, sangrado rectal, sensación de evacuación incompleta o presencia de sangre en las heces. En 2022, además de ser el tercer cáncer más frecuente en México, el colorrectal registró 8 mil 283 defunciones.
Estos padecimientos también pueden afectar la nutrición de las personas, pues comprometen funciones esenciales como la digestión, la absorción de nutrientes y el apetito. Eso puede traducirse en pérdida de peso, fatiga y deterioro físico.
La recomendación central es clara: no normalizar molestias persistentes. Ninguna nota sustituye la valoración médica, pero la información sí puede ayudar a reconocer señales y acudir a tiempo con personal de salud.








