La visita de Emilia Calleja, Eduardo Ramírez y senadoras a la principal hidroeléctrica del país abre una discusión pública: que la capacidad eléctrica de Chiapas se traduzca también en desarrollo, empleo y bienestar territorial
AquíNoticias Staff
La directora general de la Comisión Federal de Electricidad, Emilia Esther Calleja Alor, recorrió junto al gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y senadoras de la República las instalaciones de la Central Hidroeléctrica Manuel Moreno Torres, una de las obras más relevantes del Sistema Eléctrico Nacional.
La visita tuvo una lectura técnica y política. Técnica, porque permitió revisar los procesos de generación, operación y mantenimiento de la hidroeléctrica más importante de México. Política, porque colocó a Chiapas como pieza estratégica en la discusión sobre energía limpia, soberanía eléctrica y desarrollo regional.
El recorrido incluyó también el proyecto Chicoasén II, una obra planteada para ampliar la capacidad de generación limpia de la CFE y fortalecer el Sistema Eléctrico Nacional.
De acuerdo con la directora general de la CFE, Chicoasén II contará con una capacidad de 240 megawatts, mediante tres turbinas tipo bulbo de 80 MW cada una. Estas unidades, según la información difundida, serán las primeras de su tipo instaladas en México y se ubican entre las de mayor potencia en su categoría.
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por priorizar la prosperidad de Chiapas y reconoció el impulso de la CFE a un proyecto que, de acuerdo con el gobierno estatal, contribuirá a la reactivación económica, la generación de empleos y el fortalecimiento de la soberanía energética.
Ramírez Aguilar sostuvo además que su administración mantiene coordinación con la CFE y con instituciones del Gobierno de México para concretar obras y acciones que se traduzcan en bienestar y justicia social para la población chiapaneca.
La directora general de la CFE vinculó el proyecto con la instrucción federal de avanzar hacia energías renovables y garantizar un suministro confiable, continuo y sustentable. “El compromiso de la CFE es mantener conectada la energía de manera permanente”, apuntó.
En la visita participaron la senadora Beatriz Silvia Robles Gutiérrez, presidenta de la Comisión de Energía; Edith López Hernández, presidenta de la Comisión de Pueblos Indígenas y Afromexicanos; y Yeidckol Polevnsky Gurwitz, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico.
Las legisladoras reconocieron el trabajo de la CFE y de su personal operativo, y se pronunciaron por una colaboración institucional que permita aprovechar el potencial energético de Chiapas en beneficio del país y de las comunidades que más requieren inversión pública.
Chicoasén se ubica sobre el río Grijalva. Su capacidad instalada es de 2 mil 400 MW, a través de ocho unidades generadoras de 300 MW cada una. Su cortina alcanza 265 metros de altura y su infraestructura de transmisión permite elevar la energía generada de 17 kV a 400 kV para incorporarla a la red eléctrica nacional.
El dato técnico, sin embargo, no agota la discusión pública. Chiapas no sólo produce energía; también exige que esa capacidad estratégica se refleje en mejores condiciones de vida, infraestructura, empleo y acceso a servicios.
Por eso, la visita a Chicoasén no puede leerse únicamente como una supervisión de obra. Es también una señal sobre el lugar que Chiapas busca ocupar en la política energética del país: no como territorio proveedor, sino como estado con derecho a que su potencial se convierta en desarrollo.
En la visita participaron también Jorge Islas Samperio, subsecretario de Planeación y Transformación Energética de la Secretaría de Energía; Francisco Javier Maldonado Ramos, director de Operación de la CFE; Juan Francisco Cuevas Villagómez, director de Ingeniería y Proyectos de Infraestructura; Anakaren Gómez Zuart, secretaria de Infraestructura del gobierno estatal; y Karina Montesinos Cárdenas, directora general de la Comisión Estatal del Agua y Saneamiento.
La agenda energética abre una ruta de trabajo entre gobierno federal, CFE, Senado y Gobierno de Chiapas. El reto público será que la energía limpia no se quede en el lenguaje técnico de la generación eléctrica, sino que alcance la vida cotidiana de las comunidades.








