A 201 años de la instalación del Poder Judicial, Ejecutivo y Judicial presentaron una edición facsimilar que conecta memoria histórica, Estado de derecho y justicia cercana
AquíNoticias Staff
Chiapas volvió la mirada a su origen jurídico para hablar de presente. En la conmemoración del 201 aniversario de la instalación del Poder Judicial del Estado, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el magistrado presidente Juan Carlos Moreno Guillén encabezaron la presentación de la edición facsimilar de la primera Constitución de Chiapa de 1825.
El acto no fue solo ceremonial. Fue una escena institucional con mensaje de fondo: recordar de dónde viene la justicia chiapaneca para discutir hacia dónde debe ir. La memoria histórica, cuando no se queda en vitrina, puede convertirse en brújula pública.
Durante su mensaje, Ramírez Aguilar evocó el legado de figuras como Fray Matías de Córdova y Ordóñez, Joaquín Miguel Gutiérrez y Ángel Albino Corzo, al tiempo que subrayó el carácter patriota, soberano, democrático y federalista de Chiapas.
El mandatario sostuvo que, a más de dos siglos de la instalación del Poder Judicial, la entidad refrenda su compromiso con una justicia pronta, expedita y cercana a la gente. Luego dejó una frase con lectura política e institucional:
“Porque cuando hay justicia, hay confianza. Y cuando hay confianza, hay prosperidad”.
La idea condensa uno de los debates centrales del momento: la justicia no solo resuelve conflictos; también produce estabilidad, legitimidad y condiciones de convivencia. Sin confianza en las instituciones, el Estado se vuelve trámite. Con confianza, puede ser horizonte.
Por su parte, el magistrado presidente Juan Carlos Moreno Guillén destacó que el valor histórico de la Constitución de 1825 permite afirmar la identidad de las y los chiapanecos. Señaló que quien no conoce su historia difícilmente comprende su presente y tampoco puede mirar con certeza hacia el futuro.
Moreno Guillén también planteó que una Constitución refleja el momento que vive una sociedad, el alma de una nación y la ventana desde la cual los pueblos imaginan su destino. En ese marco, enfatizó:
“Chiapas tiene origen, Chiapas tiene historia, pero sobre todo Chiapas tiene destino y tiene futuro”.
De acuerdo con la reseña histórica del propio Poder Judicial, el primer Congreso Constituyente de Chiapas se instaló el 5 de enero de 1825 y expidió la primera Constitución Política del Estado el 19 de noviembre de ese año; además, el 29 de abril de 1825 se estableció oficialmente el Tribunal Superior de Justicia del Estado.
La presentación de la edición facsimilar fue resultado del trabajo conjunto entre los poderes Ejecutivo y Judicial, con la colaboración del director del Archivo General del Estado, Carlos Román García, y del escritor, investigador y docente Valente Molina Pérez, quienes participaron en el rescate y difusión de este legado documental.
También intervinieron la magistrada del Segundo Tribunal de Alzada en Materia Penal, Sandra Ivonne Gómez Domínguez, y el investigador Valente Molina Pérez, quienes ofrecieron contexto histórico sobre el documento y destacaron la importancia de acercar la justicia a la ciudadanía, especialmente a los pueblos originarios.
La conmemoración reunió a representantes de los poderes públicos, órganos autónomos, instituciones de seguridad y comunidad judicial. Entre las personas asistentes estuvieron la diputada presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Alejandra Gómez Mendoza; el fiscal general Jorge Luis Llaven Abarca; el secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño; la magistrada presidenta del Tribunal Electoral de Chiapas, Magali Anabel Arellano Córdova; la magistrada presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa, Edna Maritza Morales Bautista; y la consejera presidenta del IEPC, Marina Martha López Santiago.
A 201 años, la pregunta no es solo qué dice la historia, sino qué exige. La primera Constitución de Chiapa recuerda que las instituciones nacen para ordenar la vida pública, pero permanecen vivas únicamente cuando sirven a la ciudadanía. En Chiapas, esa memoria jurídica vuelve con una tarea vigente: que la justicia sea cercana, comprensible y capaz de sostener la paz social.








