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Código Nucú / César Trujillo

Código Nucú / César Trujillo

Los inicuos fiscales municipales

Los fiscales del ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez se han convertido más en un problema que en una solución. Ninguna de sus funciones, estoy seguro o al menos eso quiero creer, contempla el comportamiento abusivo, las agresiones, la mezquindad y los excesos con los que se ha dirigido cada vez que salen bajo la supuesta bandera de “combatir al comercio informal” en la zona centro de la capital.
Los videos que circulan en las redes sociales, grabados esta semana y en plena contingencia por COVID-19, muestran un enfrentamiento a golpes y palos entre los fiscales municipales, los elementos de la policía municipal y los comerciantes apostados en la zona del mercado. El saldo: lesionados y detenidos.
Estos videos deberían bastar para que se tomen medidas correctivas y se frene, de una vez por todas, este tipo de comportamientos autoritarios que en nada abonan a la paz social ni a la gobernabilidad en Chiapas. Y, ojo, que estos choques han ido subiendo de tono, y bien podrían culminar con una tragedia que nadie en su sano juicio quiere cargar sobre sus hombros.
No es la primera vez que se les capta a estos personajes siendo partícipes de trifulcas callejeras o amedrentando a la gente que se ve en la necesidad de salir a ganarse el pan todos los días. Son estos comerciantes parte de ese porcentaje de la población que vive en la informalidad y que si no vende, sino trabaja, no come. Esa es la realidad de miles de mexicanos que todo gobernante, de cualquiera de los tres órdenes de gobierno, debería tener clara antes de cualquier intento.
El comportamiento de los fiscales resulta preocupante. Porque los hemos visto arrebatando los productos a niños, jóvenes y mujeres. Los hemos visto agrediendo de forma verbal, haciendo burla de los indígenas y usando en exceso la fuerza con quienes menos tienen y que no pueden defenderse. Los hemos visto y, por ende, no pueden salir a pedir respeto, cuando ellos se han encargado en todo este tiempo de sembrar la discordia y el rencor.
No creo que las instrucciones del presidente municipal, Carlos Morales Vázquez, para quien controla los fiscales, sean las de arremeter con lujo de violencia en contra de quienes tienen, como único delito, la necesidad de buscar el sustento para llevar a la casa. Sin embargo, con su silencio y con el reiterado comportamiento abusivo de sus subordinados, pareciera que el alcalde respalda estas acciones que están saliendo contraproducentes para todos, incluyendo al Gobierno de Chiapas. Esto es lamentable.
Porque en estos enfrentamientos los ánimos no sólo se han caldeado entre ellos, sino que han terminado lesionando a quienes por necesidad salen a comprar sus alimentos. Es decir, ponen en riesgo la vida de transeúntes y la integridad física y emocional de los clientes que acuden a la zona del mercado y al centro.
Si el operativo constante de los fiscales funge como uno de los mecanismos para acabar con el ambulantaje y frenar al comercio informal en la capital, y es contemplado como estrategia base del gobierno capitalino, hace mucho que ésta fracasó y deberían ya saberlo.
Por el contrario, hay que señalar que esta táctica se ha convertido en un problema más. Porque no es por la vía de la confrontación y de la violencia que van a poder lograr un acuerdo con los comerciantes. No es provocando a quienes menos tienen, exigiendo que desocupen los espacios y se marchen sin que les brinden opciones, como las cosas se van a solucionar.
Lamento decirlo pero el gobierno municipal se está equivocando rotundamente y está faltando al mensaje, ojo aquí, que emana de las mismas filas del propio mandatario de México cuando ha dicho, incansablemente y en reiteradas ocasiones, que “primero los pobres”.
Haría bien el alcalde Carlos Morales en sopesar su estrategia. Quizá buscando primero soluciones antes que confrontaciones es como deberían asesorarle que se opera primero. La política debe ser de acuerdos y sólo escuchando las necesidades de los afectados, caminando y percibiendo la realidad de aquellos con los que sus fiscales han chocado, es como podrá entender si su gobierno tiene la capacidad para lograr esa limpieza del ambulantaje que anhela y que es, como todo sabemos, un tema añejo.
Que no olvide el munícipe que parte de ese tigre, que alguna vez señaló el presidente Andrés Manuel López Obrador podría despertar, incluye a los ambulantes que sólo quieren trabajar y que han sido relegados por el propio sistema.
Entre esos hombres y mujeres que han chocado violentamente con el grupo de fiscales, que se han excedido en sus funciones, está también el deseo de arreglar las cosas, pero no con un grupo de funcionarios prepotentes y con comportamiento de porros. No de ese modo.
El alcalde Carlos Morales debería sabe que siempre hay tiempo para tapar los pozos antes de que las tragedias lleguen. Es sólo cuestión de voluntad política. No se requiere más. Esperemos que recapaciten y esto se arregle por el bien de todos.

Manjar

En el municipio de Yajalón, me cuenta la gente, la expresidenta municipal, Lupita Pimentel, anda buscando jugada política nuevamente rumbo al 2021. No le bastó con sumir en la ingobernabilidad a la tierra verde en su trienio donde fungió como juanita mientras su esposo mal gobernaba y crecían los problemas sociales. Hoy, la ruta que han elegido es la del Movimiento Regeneración Nacional (espero que sea un mal chiste) y para ello le apuestan a otro alfil que opera desde el Icheja y que ya ha sido funcionario en gobiernos pasados. Es cartucho quemado, claro está. Es más, formó parte de la misma corrupción que se denunció en los gobiernos pasados. Ojalá que los yajalontecos entiendan los riesgos que corre el municipio si le terminan dando jugada a quienes ya han estado enquistados en el poder y sólo sembraron el caos y la violencia. Ahondaremos. #HistoriasdeCuarentena “Canta en la punta del pino / un pájaro detenido, / trémulo, sobre su trino. / Se yergue, flecha, en la rama, / se desvanece entre alas / y en música se derrama. / El pájaro es una astilla / que canta y se quema viva / en una nota amarilla. / Alzo los ojos: no hay nada. / Silencio sobre la rama, / sobre la rama quebrada”. Octavio Paz. #ElPoema // La recomendación de hoy: el libro Teatro reunido de Samuel Beckett y el disco Machine Head de Deep Purple. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

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