Un (nuevo) Titanic que se hunde
En política los tiempos cambian y los nuevos escenarios obligan a los partidos a cambiar ya sea por las buenas o por las malas. El PRI durante mucho tiempo explotó la idea de la Revolución Mexicana para sus intereses partidistas. Los panistas hicieron lo propio con la idea de la decencia
Morena vendió su discurso de la honestidad y combate a la corrupción como su bandera de campaña y le dio frutos. Sin embargo, para lo que para otros partidos llevó tiempo en que estos discursos dejarán de surgir efecto, al partido en el poder le llevó apenas 7 años para echar a la borda esa imagen de honestidad y combate a la corrupción, que durante años se enarboló su guía moral, Andrés Manuel López Obrador hoy refugiado en su rancho en Palenque.
Hoy, en el caso de Sinaloa estamos presenciando, quiérase o no, el hundimiento de otro Titanic. Un Titanic que era un enorme buque que había construido el gobierno mexicano para navegar por los mares de la impunidad con una estrategia defensiva del gobierno que se llamaba defensor de la soberanía exigiendo evidencias y pruebas.
Al menos eso señala el analista Rafael Cardona, quien aborda este caso lejos de apasionamiento quien descarta que la entrega de dos de los diez señalados en actos de corrupción y narcotráfico por una corte de Estados Unidos, haya sido una entrega voluntaria, sino que más bien se entregaron presionados por circunstancias fuera de su voluntad.
Se entregaron, porque es la única manera de salvar un poco un poco el desastre que se les viene encima a los dos, como es el caso del General Mérida, el asunto es doblemente grave primero, porque se trata de un hombre que había llegado a posiciones importantes en la Secretaría de la Defensa Nacional; segundo porque el uso, de los militares en labores de seguridad pública se basó en un supuesto de la condición incorruptible de los miembros del Ejército Mexicano y hoy el General Mérida salpica a la institución castrense. No está corrompido el Ejército, pero dentro de sus filas hay gente que, como esta, que no le hace ningún favor.
En el caso de los ahora dos detenidos, están ahí porque hay elementos suficientes hasta para ellos, de que no van a poder evitar lo que el gobierno de los Estados Unidos ya le anunció al gobierno mexicano, por lo que se entregaron voluntariamente.
En el caso del señor Enrique Díaz secretario de finanzas el asunto hunde más en el lodo el gobernador Rocha, por qué esto quiere decir que los dineros mal habidos y lo que se recibía y lo que se entregaba, pasaba por la secretaría de finanzas.
Hoy, estas 2 personas que con su conducta hundieron, el barco que presumiblemente, los iba a defender, se han convertido en dos torpedos que salieron del submarino de la conveniencia y le pegaron en el averiado, casco al barco de la credibilidad del gobierno mexicano, la apuesta de la legalidad interna y de la necesidad de pruebas desapareció.
Se está hundiendo el Titanic. En este caso del gobierno en Sinaloa protegido por un partido político que se benefició.
Leonardo “LEO”, apuntado para la Federal.
Aunque todavía faltan calendarios por romper, en la carrera rumbo al 2027 ya comenzaron a moverse las piezas y pocos, muy pocos, tienen permiso para aparecer en el tablero. En Tuxtla, uno de los nombres que empieza a sonar con eco propio es el de Leonardo León, quien ya se perfila para buscar una curul federal o cuando menos, una estatal.
Más extraviados que turistas sin Google Maps andan quienes siguen intentando encajonar a “Leo” únicamente en el sistema educativo. La realidad política va por otro carril: operación, presencia y construcción territorial lo están llevando poco a poco hacia una candidatura competitiva para el próximo proceso electoral.
Y es que Leonardo León no sólo tiene discurso; también tiene tablas, carácter y algo que escasea en la política local: disciplina y lealtad. En tiempos donde abundan los improvisados y los chapulines de ocasión, “Leo” comienza a venderse como un perfil capaz de tender puentes para que la voz de Chiapas tenga peso y no sólo aplausos de ocasión en el centro del país.








