Galimatías / Ernesto Gómez Pananá

Cempasúchil, nachos y globalización

Cempasúchil
Resta una semana para que concluya octubre, en seguida Día de Muertos, un cerrar de ojos y ya estaremos en diciembre. Adiós 2022. A propósito de calaveritas de azúcar, incienso y pan de muerto va la colaboración de hoy.

La conmemoración del Día de Muertos, tradicional principalmente en nuestro país -algunos países de Centroamérica y la parte alta de Sudamérica- fue reconocida como patrimonio cultural de la humanidad desde 2008 por la UNESCO. Es, por mucho, la tradición de mayor arraigo entre los mexicanos.

No pretendo una exposición antropológica de esta tradición, solo señalo que a la llegada de los españoles, el ritual de los pueblos originarios de aquello que hoy es México, inició un largo -y profundo- proceso de sincretismo con las tradiciones católicas, específicamente la del Día de Todos Los Santos.

El resultado: la tradición del Día de Muertos es un acontecimiento que convoca a millones de personas en nuestro país. Miles de hogares esperan a los muertos chiquitos y a los grandes con ofrendas, velas y flores. Un evento anual más fuerte incluso que la Navidad o la noche de Año Nuevo.

Según Octavio Paz o Samuel Ramos, los mexicanos somos resultado de la combinación violenta de habitantes originarios y españoles. Esto somos y no podemos evitarlo -ni tendríamos por qué renegar- de esto que somos. Cómo festejamos a la muerte es una muestra gigantesca de este sincretismo.

Chilaquiles
Este platillo mexicano se puede conseguir en casi cualquier lugar de México: los hay rojos o verdes, con epazote, con queso y crema, con cebolla.

Entendiendo la cocina como un elemento de cultura y tradición de los pueblos, podemos comprender que los platillos evolucionen de forma casi imperceptible pero permanente: hoy, en casi cualquier lugar en el que uno pueda probar chilaquiles, se encontrará con un plato con triángulos de tortilla frita-totopos- bañados con los ingredientes arriba listados. Un poco como unos nachos pero con otro nombre.

No obstante, hace treinta o cuarenta años, siendo yo un niño, recuerdo dos características de preparación: los triángulos de tortilla se sofreían ligeramente, no eran totopos crujientes, y la salsa en la que se cocinaban -no únicamente se les vaciaba encima- debía prepararse con epazote. Chilaquiles reloaded.

Globalización
A la receta de una tradición sincrética y centenaria como el Día de Muertos hay que añadirle desde las últimas décadas del siglo pasado, la influencia norteamericana del Halloween, celebración que coincide en fechas y que coincide también en que, si bien en una lógica distinta, se relaciona con la muerte y los muertos. Y nos influye.

Evocando a Paz y a Ramos y de paso a Monsiváis, bien haríamos en asumir nuestro permanente e inevitable sincretismo: somos lo que hoy somos, podemos conservar lo que fue pero podemos también aceptar que la imbricación Día de Muertos-Halloween en una ubicación geográfica como la de nuestro país, q un lado de los Estados Unidos es natural. Tan natural como que no sólo las clases alta o media incorporan costumbres norteamericanas en su vida cotidiana sino incluso también estratos sociales de menor ingreso -la globalización imparable- llevan a evolucionar en trivialidades como que hoy, entre los nombres mas frecuentes para niños o niñas figuren Kevin, Joselyn o Brayan por encima de Mario, Carmen o Roberto. Aceptemos pues el Día de Muertos pero también aceptemos que Evelyn tiene influencias también para festejar el Halloween.

Por lo demás, un dato: el principal productor de cempasúchil en el mundo hoy día es China. El segundo, India. Adaptarse. Fluir con las corrientes globales de la misma manera en que cuarenta millones de mexicanos determinan imperceptiblemente la cotidianeidad norteamericana.

Oximoronas 1. El litro de Magna se vende actualmente en $22.00. Diariamente el gobierno federal inyecta miles de millones para contener su precio real, que andaría rondando los $32.00.

Un sector de la prensa critica esta decisión pues los recursos salen de apretar en otras. Si el presidente no estuviese haciendo esto, la inflación estaría arriba del 14% y por supuesto, desde la prensa y la sociedad, también se le criticaría. Lo dicho, gobernar no es asunto fácil.

Oximoronas 2. Algunas compañías de cable promueven el “Mundial de Catar” anunciando que transmitirán “todos” los partidos de México. Publicistas tan malos como nuestro director técnico.

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