En la presentación de “Acercando la Justicia al Pueblo”, autoridades comunitarias, jueces municipales y representantes indígenas participaron en un encuentro centrado en escucha, mediación, conciliación y acceso cercano a la justicia
AquíNoticias Staff
En Oxchuc, municipio de fuerte identidad tseltal, el magistrado presidente del Poder Judicial del Estado, Juan Carlos Moreno Guillén, presentó el programa “Acercando la Justicia al Pueblo”, como parte de una ruta institucional orientada a fortalecer el diálogo con comunidades indígenas y autoridades municipales.
El encuentro reunió a habitantes de Oxchuc, representantes de más de 180 barrios y comunidades, juezas y jueces municipales de municipios aledaños, así como servidoras y servidores jurisdiccionales del Poder Judicial de Chiapas.
La jornada tuvo un sentido político y social claro: llevar el discurso de justicia cercana a un territorio donde la vida comunitaria, la mediación y los acuerdos colectivos forman parte de una práctica histórica de convivencia.
Después de saludar en tseltal a las y los asistentes, Moreno Guillén afirmó que los pueblos originarios han enseñado formas de hacer justicia, mediar y conciliar desde su propia cosmovisión, antes de que esos conceptos fueran incorporados por la cultura jurídica occidental.
“Aprendemos todos los días, escuchamos todos los días y en cada lugar que llegamos, a cada municipio que visitamos o cada sector con que nos reunimos, siempre nos enseña algo”, señaló.
El magistrado presidente sostuvo que el programa tiene como eje escuchar directamente a la población, porque la justicia implica que las personas sean tomadas en cuenta. También planteó que, más allá del castigo, la justicia debe buscar la reparación del daño, los acuerdos y la convivencia armónica entre las personas y la madre tierra.
En su intervención, la magistrada presidenta de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Roselia Bustillo Marín, celebró la iniciativa de Moreno Guillén y destacó el mensaje de que la justicia también debe entenderse como paz y humanismo.
La consejera de la Judicatura María Magdalena Vila Domínguez subrayó la importancia de contar con instituciones sólidas para responder cuando se vulnera el Estado de derecho, evitar la impunidad y garantizar que exista una maquinaria judicial capaz de impartir justicia.
El presidente municipal de Oxchuc, César Gómez López, dio la bienvenida a las y los participantes y sostuvo que la justicia debe aplicarse por igual, sin discriminación y sin depender de la capacidad económica de las personas.
El juez municipal de Oxchuc, Manuel Gómez Santiz, expresó que el encuentro reconoce el bienestar común, el respeto, la honestidad y la vida en tranquilidad como valores necesarios para la comunidad.
Desde la representación de las mujeres del municipio, Leticia Gómez Santiz señaló que las mujeres indígenas han enfrentado una doble discriminación y destacó que hoy existe una mayor participación de ellas en la vida social y en la toma de decisiones.
La presencia de juezas y jueces municipales de Huixtán, Aldama, Altamirano, Tenejapa, Chamula y San Juan Cancuc amplió el alcance regional del encuentro, al colocar sobre la mesa una pregunta central para Chiapas: cómo construir justicia institucional sin desconocer las formas comunitarias de resolver conflictos.
La lectura pública del acto es relevante. En municipios indígenas, acercar la justicia no puede limitarse a trasladar funcionarios o instalar módulos informativos. Requiere escuchar en la lengua, comprender el territorio, reconocer autoridades comunitarias, respetar la cultura local y garantizar que los derechos de mujeres, niñas, niños y grupos vulnerables no queden atrapados entre la distancia institucional y las prácticas discriminatorias.
El desafío para el Poder Judicial será convertir estos encuentros en resultados verificables: atención oportuna, juzgados cercanos, intérpretes suficientes, resolución de conflictos sin abusos, mediación efectiva y confianza ciudadana.
En Oxchuc, el mensaje quedó planteado: la justicia cercana no se decreta desde un edificio; se construye en el territorio, con diálogo, respeto y capacidad real para escuchar.








