Mañana será un día que millones de personas recordarán por la pasión que despierta el futbol y por la capacidad de este deporte para unir a naciones enteras. La visita de millones de personas aficionadas de distintas partes del mundo a nuestro maravilloso país debe traducirse en experiencias positivas y en beneficios para nuestras comunidades, nunca en una huella dolorosa y triste en la vida de quienes más debemos proteger: las niñas, niños y adolescentes.
Con motivo de los 13 partidos que se celebrarán en territorio nacional, se espera una movilización de miles de personas entre visitantes y población local. Este escenario obliga a redoblar esfuerzos para defender a las infancias y denunciar cualquier situación que pueda ponerlas en riesgo.
En 2023, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Walk Free y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimaron que alrededor de 50 millones de personas viven en condiciones de trata de personas o explotación en el mundo. Por su parte, el Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) señala que el 53% de las víctimas son explotadas sexualmente y 40% laboralmente. Mujeres y niñas representan el 61% de las víctimas, mientras que las niñas, niños y adolescentes constituyen el 38% del total.
Entre las niñas víctimas, 6 de cada 10 sufren explotación sexual; y entre los niños, el 45% son obligados a realizar trabajos forzados, actividades delictivas o mendicidad. Y los datos se agudizan cuando existe una discapacidad, ya que tienen 3 veces más probabilidades de sufrir abuso sexual.
De acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, se estima que en nuestro país el 96% de los casos de trata no se denuncian. Los registros de la Línea Nacional contra la Trata de Personas (800 5533000) muestran que la explotación sexual concentra el 51% de los casos reportados, seguida por el trabajo forzado con 25%.
Resultan especialmente valiosas las iniciativas de la sociedad civil para visibilizar y sensibilizar esta problemática y promover su prevención. Destaco el trabajo de Fernando Landeros en la Fundación Freedom, que ha convocado a figuras públicas para denunciar los riesgos del turismo sexual infantil. En el mismo sentido, UNICEF impulsa la campaña Tarjeta Roja contra la Explotación Sexual Infantil junto con la organización internacional It’s a Penalty.
También destaco la campaña Mundial Sin Trata, impulsada por la UNODC, Sintrata y el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México. Con el respaldo de Uber, esta iniciativa busca fortalecer la identificación y denuncia segura de este delito a través de la Línea Nacional contra la Trata de Personas.
Las experiencias de mundiales anteriores, Sudáfrica (2010), Brasil (2014), Rusia (2018) y Qatar (2022), han mostrado la necesidad de reforzar las medidas de prevención y protección frente al turismo sexual. En México, donde las infancias ya enfrentan condiciones de vulnerabilidad preocupantes, no podemos bajar la guardia.
Proteger a niñas, niños y adolescentes exige una responsabilidad compartida. Familias, autoridades, empresas, organizaciones sociales y ciudadanía debemos actuar con decisión para prevenir, detectar y denunciar cualquier forma de violencia o explotación. Hoy más que nunca, pongámonos la camiseta: hagamos equipo para que el futbol sea una celebración de convivencia, alegría y segura para nuestras infancias.








