Qué más pue… / Carlos Coutiño

MORENA

El proceso electoral interno en MORENA Chiapas, están más que claras, ellos saben que se tiene que hacer, pues les ha dado resultado, las acciones emprendidas, además de que en Chiapas, todo es relativo.

Desde ya, hay una lucha de facciones por consolidar al grupo que pertenecen, Morena mantiene una hegemonía electoral en Chiapas que parece indiscutible frente a una oposición en crisis, es más, el PRI y el PAN, están a un paso de desaparecer,  sin embargo, el reto principal radica en la cohesión interna. Para 2027, se espera una renovación profunda de los 124 ayuntamientos y del Congreso local. 

Quienes van a mandar, bueno, la respuesta es clara MORENA es primer lugar, le sigue el PVEM, y más que el PT, veremos a otros partidos de reciente creación, y es que guste o no, no todos piensan como MORENA o el Verde.

Lo que si es claro, es que el gobernador Ramírez Aguilar ya ha trazado una ruta clara hacia la paridad de género, impulsando reformas para que más de 50 municipios sean encabezados por mujeres en el próximo proceso electoral, eso significa que los municipios estarán en lugares donde ya fueron, como Comitán, San Cristóbal de las Casas, no así el caso de Tuxtla Gutiérrez.

En Chiapas, dentro de los partidos políticos, hay pugnas de grupos que buscan por el momento alianzas, esas tensiones entre diversas corrientes, hace que tengan que negociar bien, para no quedar fuera, los grupos tradicionales, que son los sectores vinculados al antiguo «Grupo Tabasco» y liderazgos nacionales mantienen una vigilancia crítica sobre las designaciones locales.

Así que, Chiapas, tendrá un recio proceso y hasta peligroso, nadie quiere quedarse fuera, y nadie está muerto, porque en política, eso no existe, tan es así, que el PVEM caminará solo en algunos municipios, bajo condiciones de mayor peso en municipios clave, dada su fuerza histórica en el estado.

Ojo con la perspectiva, porque  la dirigencia nacional, encabezada por Ariadna Montiel, ha establecido criterios de «trayectorias impecables» para filtrar candidaturas y evitar el influyentismo. En Chiapas, esto se traducirá en un proceso de encuestas internas que comenzará formalmente a mediados de este mismo año.

La perspectiva para 2027 es de un dominio territorial casi total para MORENA, siempre que logren gestionar las fricciones derivadas de la «destapadera» acelerada de aspirantes municipales que ya enrarece el clima político regional. 

El éxito de Morena dependerá de si la unidad pregonada es real, porque hoy MORENA es también los incrustados de otros partidos políticos, de los que han criticado, pero sobre todo, que han dejado mal sabor con anterioridad.

Pongamos como ejemplo, el Congreso local, será los partidos MORENA y PVEM quienes gobiernen, habrá que ver la permanencia segura de MC y del PRI a duras penas, no descartemos a RSP y de los partidos nuevos, los demás, simplemente ya no existen.

Los Ayuntamientos, ojo, habrá sorpresas en los municipios indígenas, el machismo partidista o mejor entendido, como el poder económico, será cosa del pasado, les guste o no.

IAP

En Chiapas comienza a tomar fuerza una estrategia que puede marcar diferencia en la vida pública y en la seguridad social del estado, que es brindar estudios de preparatoria a los elementos policiacos de los 124 municipios, donde aunque no se crea, hay policías que no saben leer ni escribir.

La medida no solamente representa una oportunidad académica para quienes integran las corporaciones de seguridad, sino también un paso importante hacia la profesionalización institucional y el fortalecimiento del servicio público.

El proyecto será impulsado por el Instituto de Administración Pública de Chiapas (IAP Chiapas), bajo la dirección de Lisette Raquel Lameiro Camacho, presidenta del Consejo Directivo, mediante convenios de colaboración con los 124 ayuntamientos de la entidad, lo que permitirá acercar oportunidades educativas a policías municipales de distintas regiones del estado. 

La propuesta refleja una visión que busca transformar la seguridad desde la formación académica y humana, si bien es cierto, hablamos de la preparatoria, esto ayudará a tener mejores policías preparados en cuanto a su función y con ello, resultados reales en sus municipios, en bien de la sociedad.

Durante muchos años, la función policial estuvo limitada únicamente a tareas operativas. Hoy la realidad exige otra visión y es que por increíble que parezca, hay elementos que se hincan cuando pasa un avión pensando que es la «Santa Cruz», lo cual es irrisorio, pero insisto, real.

Son policías que llegaron por llevar votos en el proceso electoral, son personas que no tienen más que la idea de trabajar en el campo o que están ahí, por una recomendación de un líder social que participó en las elecciones pasadas.

Los cuerpos de seguridad necesitan preparación, criterio, capacidad de diálogo, conocimiento de derechos humanos y herramientas para actuar con mayor sensibilidad frente a los conflictos sociales. La educación se convierte entonces en un eje fundamental para transformar la relación entre autoridad y ciudadanía.

La iniciativa impulsada por Lameiro Camacho, busca precisamente eso, elevar el nivel educativo de las y los policías, otorgándoles mayores oportunidades de crecimiento personal y profesional. Un elemento con preparación académica puede comprender mejor los contextos sociales, actuar con responsabilidad y asumir con mayor compromiso la tarea de proteger a la población.

Pero el impacto va más allá de las corporaciones. Cuando un gobierno apuesta por la formación educativa de sus servidores públicos, envía también un mensaje a las comunidades: el desarrollo se construye con conocimiento. La educación genera movilidad social, mejora la toma de decisiones y fortalece el tejido institucional de los pueblos.

En regiones donde históricamente han existido rezagos educativos, abrir espacios de formación para policías también significa dignificar el uniforme. Muchos elementos provienen de comunidades indígenas y rurales donde las oportunidades fueron limitadas. Hoy podrían concluir estudios que en otro momento parecían imposibles.

La seguridad no depende únicamente de patrullas o armamento. También depende de la preparación humana de quienes portan la responsabilidad de servir. Un policía con educación tiene mayores posibilidades de actuar con ética, respeto y capacidad de mediación.

Chiapas enfrenta grandes desafíos en materia de seguridad y desarrollo social. Apostar por la educación policial puede convertirse en una herramienta silenciosa, pero profundamente transformadora. Porque cuando se educa a quienes cuidan a la sociedad, también se fortalece el futuro de los pueblos.

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