El candidato de izquierda rebasó a Fujimori en el conteo oficial parcial, pero la elección sigue abierta por la mínima diferencia, las actas pendientes y el voto exterior
AquíNoticias Staff
Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, aventaja por un margen mínimo a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, en el conteo oficial parcial de la segunda vuelta presidencial de Perú, una elección que aún no tiene ganador declarado.
De acuerdo con el avance reportado por Reuters, con alrededor del 94 por ciento de los votos contabilizados, Sánchez se colocó en torno al 50.01 por ciento, frente al 49.99 por ciento de Fujimori. En una actualización posterior, la diferencia se ubicó alrededor de 50.02 por ciento contra 49.98 por ciento, todavía dentro de un margen estrecho que obliga a esperar el cierre del cómputo.
El cambio en la tendencia ocurrió después de que Fujimori encabezara los primeros reportes, favorecida principalmente por el voto urbano y por su fuerza en Lima. Conforme ingresaron actas de zonas rurales y andinas, Sánchez redujo la distancia hasta superar a la candidata conservadora. El País reportó que, con 93.94 por ciento escrutado, Sánchez pasó al frente con una ventaja aproximada de 4 mil 300 votos.
La elección sigue abierta. Falta procesar el resto de actas, revisar posibles observaciones e incorporar votos del exterior, un segmento que históricamente ha favorecido a opciones de derecha y que podría modificar el margen final. Reuters informó que la autoridad electoral peruana prevé que el conteo completo pueda extenderse hasta julio.
El conteo rápido de Ipsos también anticipó una competencia cerrada, con Sánchez ligeramente arriba por 50.3 por ciento contra 49.7 por ciento, aunque se trata de una medición no oficial y dentro de un escenario de empate técnico.
La disputa confirma una fractura territorial persistente en Perú. Fujimori conserva fortaleza en Lima y zonas urbanas de la costa, mientras Sánchez concentra respaldo en regiones rurales y de la sierra. Más que una diferencia estadística, el mapa del voto muestra dos agendas: una urbana, marcada por seguridad, estabilidad y continuidad económica; otra territorial, asociada a representación, reforma y malestar frente al centralismo limeño.
El próximo presidente asumirá el 28 de julio en un país con alta fragilidad institucional. Perú ha tenido ocho presidentes en la última década y el nuevo gobierno enfrentará un Congreso fragmentado, sin mayoría clara para ninguna fuerza política.
¿Cómo funcionan las elecciones en Perú?
Perú elige presidente y vicepresidentes por voto directo para un periodo de cinco años. Para ganar en primera vuelta se requiere superar el 50 por ciento de los votos válidos. Si nadie alcanza esa mayoría, se realiza una segunda vuelta entre las dos candidaturas más votadas.
En las elecciones generales de 2026 también se eligieron representantes al Congreso bicameral y al Parlamento Andino. El proceso contempla presidente, vicepresidentes, senadores, diputados y representantes ante el Parlamento Andino, según la información oficial de la ONPE.
La ONPE organiza el proceso y contabiliza los votos. El Jurado Nacional de Elecciones resuelve controversias y proclama resultados oficiales. El Reniec participa en la identificación ciudadana y en el padrón electoral.
Por eso, en una elección tan cerrada, el resultado no se define con el primer avance del conteo. Primero se procesan actas; después se revisan observaciones, impugnaciones y votos del exterior; finalmente se proclaman los resultados oficiales.
Hasta ahora, el dato central es claro pero no definitivo: Roberto Sánchez rebasó a Keiko Fujimori por un margen mínimo, mientras Perú espera el cierre del conteo en una elección que vuelve a exhibir un país dividido y un sistema político bajo presión.








