A 30 años de su fundación, la Red Nacional de Periodistas reafirma su compromiso con la libertad de expresión y los derechos humanos

Por Jhenyfeer Farrera

A tres décadas de su creación, la Red Nacional de Periodistas (RNP) atraviesa un momento de renovación organizativa y reflexión colectiva frente a los desafíos que enfrentan las mujeres periodistas en México. La reciente Declaración del IX Encuentro Nacional, realizado en febrero de 2026 en la Ciudad de México, junto con el inicio de un nuevo ciclo de capacitación encabezado por la periodista Erika Cervantes Pérez, permiten observar la vigencia de un proyecto que ha contribuido a transformar la manera en que se informa sobre las mujeres, sus derechos y las desigualdades de género.

La Red Nacional de Periodistas nació formalmente el 23 de septiembre de 1995, impulsada por procesos de formación y articulación promovidos desde finales de los años ochenta por Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC). Su objetivo central fue visibilizar la situación de las mujeres en los medios de comunicación y contribuir a transformar las condiciones de desigualdad que históricamente habían sido ignoradas por las agendas informativas.

Durante la primera sesión formativa virtual de la Comisión de Capacitación de la Red, realizada el 4 de junio de 2026, la periodista y activista Erika Cervantes Pérez recordó que la organización surgió como respuesta a una ausencia histórica: la escasa representación de las mujeres como sujetas políticas, económicas y sociales dentro de los medios de comunicación. La ponente destacó que periodistas pioneras como Sara Lovera, Yoloxóchitl Casas y Lucía Lagunes impulsaron una transformación de la mirada periodística al colocar las experiencias y derechos de las mujeres en el centro de la información.

La construcción de “la otra noticia”

Uno de los aportes más significativos de la Red ha sido la construcción de lo que sus fundadoras denominaron “la otra noticia”: aquellas historias que durante décadas fueron excluidas de los espacios informativos tradicionales. La participación política de las mujeres, los derechos sexuales y reproductivos, la violencia de género, la discriminación laboral y las contribuciones femeninas a la ciencia, la cultura y la economía comenzaron a formar parte de una agenda periodística que entendió estos temas no como una tendencia pasajera, sino como una responsabilidad ética del periodismo.

A lo largo de más de treinta años, la Red ha impulsado investigaciones colaborativas, campañas informativas, procesos de profesionalización y acompañamiento a periodistas víctimas de violencia. Asimismo, ha participado en discusiones sobre políticas públicas y marcos normativos relacionados con los derechos humanos de las mujeres.

Un contexto cada vez más adverso

La Declaración del IX Encuentro evidencia una preocupación compartida por las condiciones en las que actualmente se ejerce el periodismo en México. Las participantes reconocieron que la libertad de expresión continúa enfrentando amenazas constantes y que numerosas periodistas han experimentado violencia, censura, desplazamiento forzado, criminalización e incluso intentos de feminicidio debido a su labor informativa.

A ello se suma la precarización laboral que atraviesa gran parte del gremio periodístico: salarios insuficientes, falta de seguridad social e inestabilidad laboral que afectan tanto la sostenibilidad individual como colectiva del ejercicio profesional.

La Red también alertó sobre la persistencia de brechas de género dentro de los medios. De acuerdo con datos citados en la Declaración, las mujeres continúan subrepresentadas en las noticias y siguen enfrentando estereotipos que limitan su presencia en espacios informativos y de toma de decisiones.

Durante la conferencia, Cervantes Pérez señaló que la violencia contra las mujeres periodistas se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la Red. Amenazas, hostigamiento, censura, precarización laboral y violencia digital forman parte de los desafíos contemporáneos que enfrentan quienes ejercen el periodismo desde una perspectiva de derechos humanos y género.

Uno de los aspectos centrales del IX Encuentro fue la discusión sobre el futuro organizativo de la Red. Las integrantes acordaron fortalecer su estructura interna mediante comisiones temáticas y la incorporación de nuevos liderazgos de periodistas jóvenes, acompañadas por integrantes con amplia trayectoria.

Un contexto cada vez más adverso

La Declaración destaca que este proceso responde a un relevo generacional construido desde la confianza, la mentoría y el trabajo colectivo, reafirmando el carácter horizontal, autónomo y plural que ha caracterizado a la organización desde sus orígenes.

En este contexto, la capacitación permanente ocupa un lugar estratégico. Como parte de los acuerdos derivados del encuentro, la Red anunció la continuidad de su programa formativo. La próxima sesión estará dedicada al tema “Titulares sin prejuicios”, enfocado en lenguaje incluyente, diversidad, discapacidad y coberturas periodísticas libres de estereotipos.

Más allá de su estructura organizativa, la historia de la Red Nacional de Periodistas refleja una experiencia de construcción colectiva que ha permitido articular a cientos de comunicadoras de todo el país. La conferencia de Erika Cervantes recuperó una de las enseñanzas fundamentales que han acompañado a la Red desde sus inicios: ninguna periodista camina sola.

La ponente afirmó que la fortaleza de esta organización radica precisamente en la diversidad de experiencias, territorios y miradas que convergen en ella, así como en la convicción de que el periodismo puede convertirse en una herramienta de transformación social cuando coloca en el centro la dignidad humana y los derechos de niñas y mujeres.

A treinta años de su fundación, la Red Nacional de Periodistas reafirma así su compromiso con la libertad de expresión, la defensa de los derechos humanos y la construcción de un periodismo feminista capaz de enfrentar los desafíos de una época marcada por la violencia, la desinformación y la precarización laboral. Como concluye la Declaración del IX Encuentro: la Red sigue siendo un espacio vivo de solidaridad, sororidad y acompañamiento colectivo para las periodistas de México.

¡Larga vida a la Red!

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