Un amplio análisis publicado en British Journal of Sports Medicine señala que actividades como correr, nadar o bailar pueden ayudar a reducir síntomas de depresión y ansiedad
AquíNoticias Staff
El ejercicio físico aeróbico gana terreno en la conversación médica sobre salud mental. Un amplio análisis publicado en British Journal of Sports Medicine señala que actividades como correr, nadar o bailar pueden ayudar a reducir síntomas de depresión y ansiedad, especialmente cuando forman parte de programas supervisados o grupales.
La revisión, retomada en la información base, analizó décadas de estudios sobre ejercicio y salud mental. El trabajo incluyó 57 análisis agrupados sobre depresión, con 800 estudios y 57 mil 930 participantes de entre 10 y 90 años; además de 24 análisis sobre ansiedad, con 258 estudios y 19 mil 368 participantes de entre 18 y 67 años.
Los resultados indican que el ejercicio tuvo un efecto medio en la reducción de síntomas depresivos y un efecto pequeño a medio en síntomas de ansiedad. Las mayores mejoras se observaron en adultos jóvenes y mujeres en etapa posparto, dos grupos señalados por los investigadores como especialmente relevantes dentro del análisis.
El estudio encontró que el ejercicio aeróbico, así como las actividades grupales y supervisadas, mostraron los beneficios más consistentes frente a la depresión. Para la ansiedad, los programas de menor duración y baja intensidad también aparecieron como alternativas favorables.
Sin embargo, los especialistas llaman a leer estos hallazgos con cuidado. Expertos consultados por el Science Media Centre advirtieron que la revisión no comparó directamente ejercicio contra medicación o psicoterapia en ensayos cabeza a cabeza, por lo que no debe presentarse como sustituto automático de tratamientos médicos.
La recomendación central es clara: el ejercicio puede ser una herramienta accesible, de bajo costo y con beneficios físicos adicionales, pero debe entenderse como parte de una estrategia integral de atención. Quienes reciben medicamentos o terapia psicológica no deben suspenderlos sin consultar a un profesional de salud.
El hallazgo abre una ruta importante para la prevención y el acompañamiento de trastornos mentales, sobre todo en contextos donde el acceso a atención especializada es limitado. Caminar, correr, nadar, bailar o integrarse a una actividad física supervisada puede ser un primer paso para cuidar el cuerpo y también la mente.








