Dispositivos en modo de espera, cargadores conectados y aparatos con reloj digital o luz LED pueden consumir electricidad todo el día. El gasto parece menor, pero acumulado impacta el consumo del hogar
AquíNoticias Staff
El recibo de luz también puede subir por aparatos que parecen apagados. Este fenómeno se conoce como consumo fantasma, carga fantasma o energía vampiro, y ocurre cuando equipos eléctricos continúan usando energía mientras permanecen conectados, en reposo o en modo de espera.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha advertido sobre estos “vampiros eléctricos” y recomienda apagar o desconectar aparatos que no se utilizarán durante periodos prolongados, como televisores, computadoras y cargadores.
El problema no está en un solo dispositivo, sino en la suma. De acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos, la energía consumida por equipos apagados o en modo de espera puede representar entre 5 y 10 por ciento del uso residencial de electricidad. La Agencia Internacional de Energía también ha documentado que el consumo en espera puede equivaler a cerca del 10 por ciento de la electricidad residencial en países de la OCDE.
Entre los aparatos que más conviene revisar están las consolas de videojuegos, las computadoras, los cargadores y las pantallas o televisores. También pueden contribuir hornos de microondas con reloj digital, equipos de sonido, decodificadores, impresoras, asistentes inteligentes y cualquier dispositivo con luz LED, control remoto o conexión permanente a internet.
La tecnología inteligente ha ampliado el problema. Muchos aparatos permanecen conectados para recibir actualizaciones, sincronizar datos, responder a comandos remotos o mantenerse listos para encenderse con rapidez. Esa comodidad tiene un costo silencioso.
Hay un punto que conviene precisar: el refrigerador no entra en la misma categoría que un cargador o una consola en reposo. Aunque parezca que “no se usa”, consume energía porque debe mantener la temperatura interna. Desconectarlo no es una medida recomendable, salvo limpieza o ausencias largas con el equipo vacío, porque puede comprometer la conservación de alimentos.
Reducir el consumo fantasma no requiere grandes inversiones. La primera medida es desconectar cargadores cuando no se usan. La segunda, apagar por completo televisores, computadoras, consolas y equipos de entretenimiento. La tercera, usar multicontactos con interruptor para cortar la corriente de varios aparatos a la vez.
También ayuda revisar configuraciones de ahorro de energía en computadoras, pantallas y consolas; evitar dejar equipos en “inicio rápido” si no es necesario; y desconectar aparatos secundarios durante la noche o cuando la vivienda queda vacía.
La energía vampiro no suele verse, pero sí se paga. Identificarla permite ordenar el consumo doméstico, reducir desperdicios y cuidar el gasto familiar sin afectar la vida cotidiana.








