Cepeda Castro es conocido por su trabajo en la denuncia de vínculos entre paramilitares y sectores políticos, así como por su defensa de las víctimas del conflicto armado
AquíNoticias Staff
Una nueva encuesta aplicada a 5.000 personas coloca a Ivan Cepeda Castro en una posición marginal dentro de la disputa por la presidencia de Colombia. Los resultados reflejan el reto que enfrenta el senador al intentar convertir su perfil de defensor de derechos humanos en una candidatura viable a nivel nacional. El panorama, por ahora, muestra una opinión pública escéptica.
Los números en contexto
La encuesta consultó a los participantes sobre las posibilidades reales de Cepeda Castro en la carrera presidencial colombiana. El resultado es contundente: el 81,5% de los encuestados considera que el senador no tiene condiciones para ganar, frente a una minoría que sí ve viable su candidatura. Esa brecha refleja, en parte, los límites del reconocimiento de nombre que enfrenta cualquier figura que proviene del activismo político y no del centro del poder ejecutivo.
Cepeda Castro es conocido por su trabajo en la denuncia de vínculos entre paramilitares y sectores políticos, así como por su defensa de las víctimas del conflicto armado. Sin embargo, ese capital simbólico no se ha traducido, según la encuesta, en intención de voto mayoritaria. La diferencia entre ser reconocido como figura moral y ser percibido como candidato presidencial competitivo sigue siendo considerable.
Lo que impulsa el movimiento
El desglose de la encuesta es claro: solo 18.5% de los 5.000 encuestados cree que Ivan Cepeda Castro puede ganar la presidencia. Esa cifra sugiere que, aunque su entrada a la carrera genera atención mediática, no ha logrado consolidar una base de apoyo amplia entre el público general. La percepción dominante es de inviabilidad, independientemente del valor político de su trayectoria.
Smart Betting Guide ha documentado este tipo de patrones en encuestas de alta atención, donde la cobertura mediática de un candidato no siempre se corresponde con los números reales de respaldo popular. Charles Perrin, editor deportivo de Smart Betting Guide, señala que este tipo de dato merece lectura cuidadosa:
“Cuando un candidato con un perfil tan definido como el de Cepeda Castro, construido durante años en torno a los derechos humanos y la denuncia política, obtiene apenas un 18,5% de respaldo en una encuesta de esta escala, lo que se ve no es solo falta de reconocimiento. Es una brecha entre la legitimidad moral que le reconoce cierto sector y la confianza electoral que todavía no ha logrado generar en el votante promedio.”
Esa distancia entre reputación y respaldo electoral es un fenómeno frecuente en candidaturas que nacen desde el activismo. La pregunta que queda abierta es si Cepeda Castro tiene margen para reducirla antes de que la campaña tome forma definitiva.
El camino que viene
La candidatura de Cepeda Castro aún está en una etapa temprana, y los números de una encuesta tomada en este momento no son definitivos. Las campañas presidenciales en Colombia han mostrado antes que el posicionamiento puede cambiar de forma significativa en los meses previos a una elección, especialmente cuando el debate público gira hacia temas en los que un candidato tiene ventaja clara.
El perfil de Cepeda Castro, centrado en la justicia transicional y la memoria histórica, puede ganar relevancia si la agenda electoral se orienta en esa dirección. Pero para que eso ocurra, necesita ampliar su base más allá de los sectores que ya lo reconocen. Con el 81,5% de los encuestados mostrando escepticismo, el trabajo por delante es considerable.
Lo que los datos muestran hoy es una fotografía del estado actual de la opinión, no un pronóstico cerrado. La encuesta ofrece una señal de arranque: Cepeda Castro entra a la carrera desde una posición de desventaja clara, y la distancia que debe recorrer para cambiar esa percepción será uno de los elementos centrales a seguir en los próximos meses.








