En días atrás visité el Hospital Básico Comunitario de mi pueblo, del que había escuchado muchas quejas, desde malas atenciones hasta falta de medicamentos. En el caminó me vino a la cabeza una frase como sentencia “-Ojalá llevar medicamentos fuera como llevar Coca Cola a todos los pueblos”-; pero desafortunadamente no es tan sencillo. Para comprender un poco más este fenómeno hay que remontar a los tiempos del periodo de Independencia y saber cómo se crearon los “Estados de la República”, esos que hoy llamamos Coahuila, Nuevo León, Campeche y desde luego Chiapas. La diferencia principal con acá es que los Estados del norte fundaron sus principales ciudades alrededor de los cascos de sus grandes haciendas o zonas de comercio; Chiapas en cambio, tenía miles de pequeñas poblaciones y pocas haciendas o centros de comercio, el más importante está en el sur, en el Soconusco, luego seguían Ciudad Real, Comitán, Palenque; pero fuera de un puñado de “centros poblacionales/comerciales”; lo que hoy llamamos Chiapas siempre fue muy disperso. De ahí surge el principal problema.
Chiapas es de hecho la entidad con mayor dispersión poblacional de México; tiene 20,406 poblaciones con menos de 1 mil habitantes. No 5 mil ni 13 mil, sino 20 mil comunidades. Esto se traduce en que, si se trata de instalar internet, en lugar de instalar 10 grandes antenas, hay que instalar 20 mil antenas, a lo menos una por población. Si se trata de surtir medicamentos, hay que llevarlos a no menos de 15 mil poblaciones con menos de mil habitantes. De hecho, en Chiapas hay 1,711 Centros de Salud de primer nivel, comparado con Durango que tiene alrededor de 300 Centros de Salud y ocupa el lugar 13 en poblaciones con menos de mil habitantes o Sonora con 180 Centros de Salud y ocupa el lugar 18. Es decir, -a menos dispersión poblacional, menos centros de salud, mejor logística, mejor abasto; en lo contrario, más dispersión, mayor dificultad, más rezago, mayor costo.
Uno quisiera lo mejor pero la realidad nos estalla de frente, la historia de Chiapas es la del rezago, la de la marginación, entendida como la dificultad del acceso a servicios básicos por su dispersión. A mi pueblo el internet y el celular llegaron 15 años después, hoy todavía hay pueblos donde aún no hay electricidad. Aún de todos los esfuerzos no es tan sencillo garantizar la atención médica con calidad, los caminos rurales y distancia entre poblaciones dificultan mucho esa misión. No negaré que la corrupción y el abandono de los gobernantes de turno ha retrasado más el cambio, durante años el presupuesto de salud terminó en cuentas bancarias de funcionarios que hoy viven en la impunidad o en campañas políticas de candidatos que todavía gobiernan, eso es innegable como innegable es evitarlo.
Volviendo a la Coca Cola, esta llegaba a todos lados porque construyó una red de distribución que no dependía de una fábrica mundial, sino de miles de embotelladores regionales y distribuidores locales que llevan el producto a cada comunidad, por lejana que fuera. Ahí la corrupción es mínima e intolerada, y por eso, no importando las lejanías, seguía habiendo utilidades. En cambio, los servicios de salud no sólo tienen en contra la dispersión poblacional, sino la lucha por no lucrar con los aspectos alrededor de brindar el servicio. Así, la dispersión y corrupción han afectado seriamente la atención de la salud en Chiapas, condenando a la carencia de medicamentos, insumos, enfermedades y muerte a miles de personas cada día.
Resolver el problema no es nada fácil ni será pronto, pero por lo menos hoy celebro los esfuerzos del IMSS Bienestar y los impulsados por el camarada Gerardo Orantes, Titular de la Unidad de Planeación Estratégica y Dra. Sofía Carlota Aguilar Herrera, Coordinadora Estatal en Chiapas, para ampliar la atención de telemedicina y digitalizar los expedientes clínicos; aspectos que ayudan a reducir las dificultades por la dispersión poblacional. Así, lo mismo un médico rural y un especialista podrá conocer del caso sin importar distancias. Llevar todos los medicamentos a todos lados y todos los centros de salud, si no es imposible, si raya en lo difícil; tengo confianza que la distribución de medicamentos sea un problema que vaya mejorando tanto como sea necesario mejorar la calidad de nuestros servidores públicos y las redes de distribución del sistema de salud. Ojalá con esto, un día mi pueblo tenga un mejor Centro de Salud.








