Salud metabólica, clave silenciosa en los tratamientos de fertilidad

Especialistas señalan que atender glucosa, inflamación, resistencia a la insulina y equilibrio hormonal puede mejorar el entorno corporal de mujeres que buscan embarazarse

AquíNoticias Staff

El camino hacia la maternidad no depende únicamente de la edad, la voluntad o el azar. También está relacionado con un equilibrio interno que pocas veces ocupa el centro de la conversación pública: la salud metabólica.

Este concepto se refiere a la forma en que el organismo regula energía, hormonas, glucosa, nutrientes e inflamación. En términos reproductivos, ese equilibrio puede influir en procesos esenciales como la ovulación, la calidad de los óvulos, la receptividad del endometrio y la capacidad de fecundación.

La American Society for Reproductive Medicine ha señalado que la obesidad puede afectar la reproducción en mujeres y hombres, además de asociarse con infertilidad y complicaciones durante el embarazo. La Organización Mundial de la Salud también reconoce que el síndrome de ovario poliquístico, una condición metabólica y hormonal, es una de las causas comunes de infertilidad y se relaciona con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y obesidad.

En México, el tema adquiere relevancia por el contexto de salud pública. De acuerdo con datos de la Ensanut Continua 2020-2023, la prevalencia de obesidad en adultos fue de 37.1 por ciento; en mujeres alcanzó 41 por ciento y en hombres 33 por ciento.

Cuando una mujer se encuentra en tratamiento de fertilidad, mejorar su salud metabólica puede representar una diferencia importante. La nutrición clínica y el acompañamiento médico pueden ayudar a modular la inflamación, mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer un entorno más adecuado para la implantación.

De acuerdo con información difundida por el Instituto Ingenes, al trabajar la salud metabólica durante tratamientos de fertilidad, la tasa de implantación puede pasar del 13 al 67 por ciento, mientras que la tasa de embarazo clínico puede elevarse del 6 al 58 por ciento. El propio planteamiento advierte que atender la salud metabólica no elimina por sí solo las causas médicas de infertilidad, pero puede mejorar el entorno en el que actúan los tratamientos.

“La salud metabólica es como el suelo invisible que sostiene la vida. No elimina las causas médicas de la infertilidad, pero sí prepara mejor el cuerpo para que los tratamientos funcionen”, señaló la doctora Yúvika Reyes Albarracín, especialista en Salud Metabólica y Longevidad del Instituto Ingenes.

El mensaje médico es claro: cuidar el metabolismo no debe entenderse como una exigencia estética ni como una promesa automática de embarazo. Se trata de una dimensión clínica que puede acompañar mejor los procesos de fertilidad, siempre con valoración profesional, diagnóstico adecuado y seguimiento especializado.

En un país donde muchas mujeres postergan la maternidad, enfrentan condiciones metabólicas o buscan apoyo reproductivo, hablar de fertilidad también implica hablar de prevención, nutrición, salud hormonal y acceso a tratamientos informados.

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