Inicio » Voz Pública » Código Nucú / César Trujillo
Código Nucú / César Trujillo

Código Nucú / César Trujillo

Sueños al aire

Este 2020, el Instituto Nacional Electoral (INE) comenzará con la preparación de la jornada rumbo a los comicios que se celebrarán el 6 de junio de 2021, justo cuando el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se encuentre a medio año de su gobierno: un factor que será de suma importancia y que dejará al descubierto, en las intermedias, de qué tamaño es el respaldo con el que aún cuenta.
En este periodo los partidos políticos deben centrar todo su esfuerzo —en este primer semestre, al menos— para dar solución a los problemas internos que los aquejan. El objetivo debe ser llegar fortalecidos ante el rechazo de gran parte de la ciudadanía que ha dejado de creer en ellos por sus excesos y el dispendio, mismo que nunca se preocuparon en disimular.
Mostrar que son capaces de alcanzar la unidad —aunque en muchos casos ésta sea simulada— no sólo será necesario, sino indispensable para afrontar los retos que la ciudadanía tiene pendientes en diferentes rubros.
Regresar a la militancia, formar los comités municipales que por años dejaron en el abandono, caminar y sentir los reclamos y el repudio de gran parte de la ciudadanía que ha sido traicionada, será parte de las pruebas que aquellos que anhelan gobernar van a tener que tragarse.
Aquí es donde las diferencias personales deben pasar a segundo plano. Aquí es indispensable ver qué sigla cobija a quién. Sobre todo si los institutos políticos entienden que el sistema de partidos atraviesa una crisis y que el trabajo a realizar será arduo en sí. Y más, obviamente, si comprenden que el aparato de poder —nos guste o no— trabajará a beneficio de lo que considere necesario para sí mismo. Así ha sido y así será.
En Chiapas, por ejemplo, son varios políticos los que han levantado la mano con calenturas anticipadas. Se mueven en asociaciones civiles, caminan al lado de los actuales presidentes municipales, coquetean al Ejecutivo en sus eventos, se muestran como padres de familia amorosos y se dan enormes baños de pueblo que han aprendido a usar a favor. ¡Cínicos!
Están los que han dejado en claro su intención de ser reelectos en los ayuntamientos o en el Congreso local, o buscan la unción para la Cámara Baja en el Congreso de la Unión. Sin importar, tristemente, que no estén haciendo otra cosa más que engordarse las bolsas con el dinero del pueblo y no existan obras de impacto social.
Ya veremos, en fechas próximas, si todo aquello que han realizado les va a alcanzar para poder ser palomeados y competir por el mismo puesto de elección popular; sin embargo, será de aquellos que garanticen lealtad y estadismo en donde se guarde otra respuesta.
Porque, del mismo modo, están aquellos que se saben sin posibilidad dentro de los colores que los cobijaron tiempo atrás. Esos que andan mostrándose comprometidos con las políticas y los llamados del presidente y su partido Morena, aunque ni conozcan los estatutos.
Son quienes buscan camuflar su hambre y cuya idea es tan sólo alcanzar el puesto, colarse en el 2021, tener la mano cargada. Esa es la apuesta. Su compromiso es personal, pero ese es otro tema del que hablaré pronto.
Porque me resulta curioso que —de la noche a la mañana— muchos se sientan atraídos por Morena cuando la realidad es que sólo buscan un partido que les permita seguir enquistados en los puestos de elección y nada más. Si el poder lo tuviese otro partido, a él le rendirían pleitesías. La ideología y los principios no les interesan. Lo sé bien.
Es más, existen otros, incluso, que han sido señalados como orquestadores de fumarolas —o de movimientos de desestabilización en los diferentes municipios— porque quieren sacar raja política. A algunos es probable les funcione. Quizá, dentro de todo, logren mostrar que traen el respaldo y les permitan estar en la cancha de Morena.
A los demás, los no bien vistos, van cobrarles sus facturas y darles paso directo al banquillo de los quemados, como cuando la pelota nos pegaba de niños y teníamos prohibido movernos hasta que alguien nos liberaba.
A muchos los veremos convertirse en los más acérrimos críticos de los que lleguen, hasta que el interés los alcance. Se pondrán la camiseta de la disidencia, aunque sea un simple juego perverso para seguir cosechando canonjías. Ha sido así desde siempre.
Lo cierto es que la cuenta regresiva ha comenzado este enero. Serán tiempos difíciles. Tiempos de promesas escritas en el hielo, diría la abuela.
Debemos prepararnos para ver a los chapulines saltar a otras naves, a los espectros asomar el rostro y los juegos de poder —para medir fuerzas, buscar alianzas y mostrar músculo— van a estar a la orden del día.
Todos pueden soñar con el 2021. Todo se vale. Falta ver quién logra ser la carta que la mano quiere tirar. Al final, todo se trata de acuerdos y de negociaciones.

Manjar

La diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Janette Ovando Reazola, sigue sin entender el rol que le corresponde desempeñar como legisladora. Continúa empecinada en tomar partido por grupos religiosos y su diferente forma de pensar. Defiende una postura que es respetable, sí, siempre y cuando la haga en su papel de ciudadana. Desde ahí nadie le diría nada. No tendrían por qué fustigar su criterio particular. El problema de todo es que no es así. Su fe y su curul se han mezclado. Toma partido por su iglesia. Se inclina hacia lo que le han inculcado. Por ello la petición que han hecho grupos feministas es justa. Debe renunciar a la presidencia en la Comisión de Igualdad de Género en el Congreso local para que pueda dedicarse, como una ciudadana común, a defender lo que mejor le parezca. Porque en ese espacio no encaja. Ojalá y el Legislativo pueda entender eso, tomando en cuenta que los espacios en el Congreso no perteneces a grupos. Legislar para todos, por igual, debe ser su fin y nomás no lo entiende. #ZapateroATusZapatos // “Las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado. Las palabras del próximo año esperan otra voz”. T. S. Eliot. #LaFrase // La recomendación de hoy: el libro Poemas para combatir la calvicie de Nicanor Parra y el disco Wildflowers de Tom Petty. // Recuerde no comprar mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

nueve + 19 =