Un estudio publicado en Food & Function encontró que la matriz natural del jugo de naranja 100% puede moderar los picos de glucosa en hombres jóvenes sanos
AquíNoticias Staff
Durante años, las recomendaciones dietéticas han colocado al azúcar presente en jugos de fruta y al de las bebidas azucaradas dentro de una misma categoría: azúcares libres. Sin embargo, un estudio reciente plantea que el organismo no necesariamente los procesa de la misma manera cuando forman parte de una matriz alimentaria natural.
La investigación, publicada en la revista científica Food & Function, analizó el impacto del jugo de naranja 100% en la respuesta de glucosa después del consumo. El trabajo fue un ensayo cruzado aleatorizado en hombres jóvenes sanos y comparó 300 mililitros de jugo de naranja 100% con bebidas que tenían la misma cantidad de azúcares, pero con menor o nula matriz de fruta.
El concepto central del estudio es la “matriz de los alimentos”: el conjunto de fibras, minerales, polifenoles y otros compuestos que interactúan dentro de un alimento y pueden modificar la forma en que sus azúcares son absorbidos por el cuerpo.
De acuerdo con los resultados reportados, el jugo de naranja 100% redujo de manera significativa el pico máximo de glucosa en comparación con una bebida sin matriz de fruta, aunque ambas contenían una mezcla equivalente de glucosa, fructosa y sacarosa. También se observó una menor concentración de glucosa a los 15 minutos frente a bebidas con 50% y 0% de jugo.
El texto de referencia destaca que, a los 15 minutos, la glucosa fue menor tras consumir jugo de naranja 100% que tras beber una preparación sin jugo. También señala que el pico de glucosa fue más bajo con jugo 100% que con agua azucarada, pese a contener los mismos 25 gramos de azúcares.
Los autores plantean que esta diferencia podría explicarse por la presencia de polifenoles como la hesperidina y la narirutina, minerales como potasio, magnesio y calcio, así como trazas de fibra y el pH propio del jugo, factores que pueden influir en la velocidad de absorción de la glucosa.
El estudio también identificó variaciones individuales. Algunas personas, denominadas “respondedores altos”, presentaron picos de glucosa más elevados ante bebidas azucaradas y se beneficiaron más de la matriz natural del jugo. En cambio, los “respondedores bajos” mostraron diferencias menores entre una bebida y otra.
La conclusión no debe leerse como una autorización para consumir jugos sin límite. El propio estudio advierte que los participantes fueron hombres jóvenes sanos, por lo que sus hallazgos no pueden trasladarse de forma automática a personas mayores, mujeres, niñas, niños o pacientes con diabetes u otras condiciones metabólicas.
El hallazgo sí abre una discusión relevante: en nutrición, no basta con contar gramos de azúcar. También importa el alimento que los contiene, su estructura, sus compuestos bioactivos y la respuesta particular de cada organismo.








