Aunque representa una baja proporción de los cánceres de piel, el melanoma es uno de los más agresivos si no se detecta a tiempo
AquíNoticias Staff
Un lunar que cambia puede parecer un detalle menor. Pero también puede ser una señal temprana de melanoma, el tipo de cáncer de piel menos frecuente y, al mismo tiempo, uno de los más agresivos cuando no se detecta a tiempo.
En México, el melanoma registró 2 mil 198 nuevos casos en 2022 y causó 833 fallecimientos ese mismo año, de acuerdo con estimaciones de GLOBOCAN, del Observatorio Global del Cáncer de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer.
El melanoma se origina en los melanocitos, las células que producen melanina, el pigmento que da color a la piel. Aunque representa alrededor del 1% de los cánceres de piel, puede diseminarse a otras partes del cuerpo si no se identifica y trata oportunamente.
La exposición a radiación ultravioleta es uno de los principales factores de riesgo. Esta puede provenir del sol, pero también de camas o lámparas de bronceado. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos advierten que la mayoría de los casos de melanoma, considerado el tipo más mortal de cáncer de piel, están relacionados con la exposición a rayos UV.
Pero no todo melanoma aparece en zonas visibles o expuestas al sol. También puede desarrollarse en áreas menos observadas, como plantas de los pies, palmas de las manos, uñas, espalda, cuero cabelludo o detrás de las orejas. Por eso, la revisión propia ayuda, pero no siempre basta.
La regla ABCDE permite identificar señales de alerta: A de asimetría, cuando una mitad del lunar no se parece a la otra; B de bordes irregulares; C de color desigual; D de diámetro mayor a seis milímetros; y E de evolución, cuando el lunar cambia de tamaño, forma, color, textura o presenta síntomas como comezón, sangrado o dolor.
El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos señala que el primer signo de melanoma suele ser un cambio en la forma, color, tamaño o sensación de un lunar existente, aunque también puede aparecer como una nueva mancha o lesión inusual. La única forma de confirmar el diagnóstico es retirar tejido y analizarlo en laboratorio.
En mayo se realizan campañas de concientización sobre melanoma y, aunque no existe una fecha oficial universalmente reconocida, diversas organizaciones adoptan el 23 de mayo como Día Mundial del Melanoma para promover prevención y detección temprana.
La prevención empieza antes de la consulta: usar protector solar, evitar la exposición prolongada al sol, cubrir la piel con ropa adecuada, usar sombrero y lentes con protección UV, y no recurrir a camas de bronceado. Mayo Clinic recomienda evitar el sol en las horas de mayor intensidad y no usar lámparas ni camas de bronceado.
También empieza con una mirada atenta. Revisar la piel frente al espejo, tomar fotografías de lunares para detectar cambios y pedir apoyo a otra persona para observar zonas difíciles puede marcar diferencia.
El mensaje de este Día Mundial del Melanoma es sencillo: el lunar que una persona no ve, alguien más puede verlo. Y esa mirada puede ayudar a llegar antes al diagnóstico.
Ante cualquier lunar nuevo, mancha irregular, herida que no cicatriza o cambio visible en la piel, la recomendación es acudir con personal médico o dermatología. La información orienta; el diagnóstico corresponde a especialistas.








