Destruccin de habitats favorece a roedores portadores de enfermedades para los humanos

Sin animales de mayor tamaño que compitan por el espacio o alimentos, los roedores pueden aumentar hasta tres veces su talla y cantidad, mientras que ante la falta de comida los primeros enfrentan un efecto de «pequeñización»

 Aquínoticias Staff

La pérdida de animales de talla grande o mediana ha llevado a que las pequeñas especies como roedores crezcan en número y tamaño, exponiendo al ser humano cada vez más a posibles enfermedades, como la que dio origen a la actual pandemia, explicó el investigador de la Universidad de Stanford, Rodolfo Dirzo.

Al ofrecer la charla «Retos de la pospandemia: Pérdida de fauna y biodiversidad», detalló que actualmente realiza un estudio en la reserva de la Mpala Research Station de Kenia KLEE, donde evidencia los problemas generados por la eliminación de mamíferos medianos y grandes en un entorno controlado, un fenómeno que llama defaunación.

En la Sala Carlos Chávez, del Centro Cultural Universitario, el experto participó en las actividades del Festival de Arte y Ciencia El Aleph, y precisó que entre sus hallazgos es posible observar que sin animales de mayor tamaño que compitan por el espacio o alimentos, los roedores pueden aumentar hasta tres veces su talla y cantidad, mientras que ante la falta de comida los primeros enfrentan un efecto de «pequeñización» (o empequeñecimiento).

En México, agregó Dirzo, el problema central es la destrucción de los hábitats, pues de ellos depende la subsistencia de la fauna animal y vegetal. Las tasas de deforestación en nuestro país son altas y están relacionadas con permisos ficticios, talas ilegales, camiones llenos de árboles tropicales, etcétera.

«Para mí, el punto central o el foco está en el mantenimiento de los hábitats, con el cambio de uso de la tierra. Evitar la deforestación o fragmentación permitiría más captura de carbono, menos emisiones de carbono, más hábitats para los animales y menos riesgo de su exposición o interacción con las personas», aseguró el científico.

En México, detalló, las especies en mayor riesgo son los venados, jaguares, tapires, los animales de talla mediana y grande, porque varios son competidores o depredadores.

«Quitarlos de la cancha abre el camino a los pequeños que son los que suelen llevar más patógenos. Se dice que los grandes también cargan patógenos, pero nunca jugaremos con un jaguar, mientras que el riesgo de toparse con una rata o un roedor, y las pulgas que traen, es mayor», dijo.

Pérdida de fauna animal

El ecólogo recordó que el ser humano apareció en el momento que el planeta tenía una explosión de biodiversidad de plantas y animales, y aunque aparentemente existe interés por su conservación y estudio, la realidad es que de continuar con la situación actual para 2050 el mundo enfrentará una verdadera tragedia ecológica.

En 1992, cuando era investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, Dirzo propuso el término defaunación para definir la pérdida de las diversas especies animales o los cambios o alteraciones en sus poblaciones.

«Trabajaba en la selva de los Tuxtlas (Veracruz) un sitio que lamentablemente está muy defaunado y me di cuenta que había cosas muy extrañas. Por ejemplo, en el exceso en el consumo de plantas en la selva, porque faltaba el componente animal de los vertebrados, ahí me di cuenta de que algo faltaba», comentó.

Este problema es causado por la cacería, deforestación, especies invasoras y el cambio climático, problemáticas causadas directamente por la humanidad; por ejemplo, comentó que se calcula que cada año en Brasil mueren 17 millones de animales.

Esto implica, precisó Dirzo, que las personas están expuestas a animales que cargan múltiples parásitos considerados de peligro para ellas, como la peste, reveló el análisis de los roedores colectados en la reserva keniana.

A decir del experto, esto nos coloca cada vez en mayor riesgo pues las especies pequeñas son con las que se suele convivir más. Por eso es necesario reducir la exposición a estas, cuidar las áreas naturales protegidas y su fauna.

«Las enfermedades están ahí latentes, si no aprendemos y asimilamos esa lección tan terrible que hemos tenido estos dos años y medio, vamos a caer en otra (pandemia). Ojalá que no, porque el poner una cura a esto ha sido muy costoso en términos económicos, de vidas, cuando podíamos haberlo evitado con prevención», alertó.

Rodolfo Dirzo sugirió reducir las emisiones contaminantes y atender problemas como los desperdicios. De acuerdo con el especialista, el tema de la conservación de la biodiversidad es clave para visualizar la conexión que tiene la humanidad con los riesgos de pandemias.

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